El fabricante asiático Gotion ha formalizado la compra del 49% de la planta de baterías de Sagunto, hasta ahora desarrollada íntegramente por PowerCo, la filial especializada del Grupo Volkswagen. Tras confirmar la operación a la Bolsa de Shenzhen por un importe de 1.094 millones de euros, ambas compañías constituyen una sociedad conjunta en la que la matriz alemana conserva el 51% de la participación. Esta estructura permite a la firma europea mantener el control sobre la gobernanza, la supervisión operativa y la dirección estratégica de la instalación industrial.
La entrada del nuevo socio asiático no altera los compromisos de inversión ni el volumen de empleo previstos en la provincia de Valencia, pero sí amplía la escala del proyecto. La inversión de más de 2.300 millones de euros en ejecución y la meta de superar los 1.500 empleos directos en su etapa inicial se mantienen vigentes. Sin embargo, el volumen de producción se ha revisado al alza, pasando de los 20 GWh planteados inicialmente a una capacidad conjunta de 30 GWh anuales distribuidos en dos bloques de fabricación.
El reajuste tecnológico y la reconfiguración operativa tras la suma del socio asiático, sumados al cambio de contratista para el diseño de las salas blancas, han desplazado el calendario de inicio de la actividad a 2027. Las previsiones de la compañía pasan por culminar la construcción del primer bloque a lo largo de este año para iniciar la producción a principios de 2027. La finalización del segundo complejo está programada para el primer semestre de ese mismo ejercicio, alcanzando una inversión total aproximada de 3.000 millones de euros para esta primera fase.
La plataforma de Parc Sagunt se orientará a la fabricación de celdas de batería tipo LFP (litio-ferrofosfato), una tecnología que, según los análisis del sector, podría copar entre el 40% y el 65% de la demanda en el continente europeo para el año 2030 debido a su menor coste, seguridad y durabilidad. Con esta alianza, las entidades buscan reducir la dependencia de las importaciones chinas de este componente estratégico e impulsar una base de producción competitiva con centro en la Comunitat Valenciana.
Esta joint venture se enmarca en una alianza global más amplia entre las firmas implicadas para fortalecer la cadena de suministro en el ámbito de la movilidad eléctrica, abarcando también proyectos industriales en Eslovaquia y Marruecos. Como parte del acuerdo integral de reestructuración corporativa, el consorcio automovilístico alemán contempla reducir de forma paralela su participación accionarial en la filial china de la firma asiática.



