La Noche del Frío convirtió el recuerdo de Miguel Ramón en uno de los momentos centrales de la 49.ª Asamblea General de ATFRIE. El empresario, fallecido, recibió el homenaje de la asociación a través de su viuda, Caridad, y de sus hijos, en reconocimiento a una trayectoria estrechamente vinculada al transporte frigorífico español y a los propios orígenes de ATFRIE.
La asociación sitúa a Miguel Ramón entre los empresarios que participaron en el llamado Club de Valencia, el grupo desde el que comenzaron las iniciativas que desembocarían en la creación de ATFRIE. Junto a Ramón participaron Marcos Pérez, José Mazo, Carlos Donat y Pedro Conejero, cinco nombres ligados a aquellos primeros pasos del asociacionismo específico del transporte frigorífico.
La relación de Miguel Ramón con ATFRIE se prolongó más allá de aquellos primeros años. La asociación lo incluye posteriormente entre sus presidentes históricos, una circunstancia que refuerza el significado del homenaje realizado durante «La Noche del Frío».
Una trayectoria empresarial iniciada en 1938
La historia empresarial de Miguel Ramón se remonta a 1938, cuando inició una actividad que posteriormente continuarían las siguientes generaciones de la familia. La compañía fue evolucionando al mismo tiempo que lo hacía el transporte frigorífico, con algunos hitos especialmente significativos.
En 1958 incorporó su primer camión frigorífico, mientras que en 1970 dio un nuevo paso en su expansión internacional con la apertura de una oficina en Reino Unido. La empresa fue consolidando así una actividad especializada en el transporte de mercancías bajo temperatura dirigida y en las rutas nacionales e internacionales.
Actualmente, Grupo Miguel Ramón tiene su sede central en La Ràpita, Tarragona, y mantiene presencia en Massanassa, Valencia, y Newhaven, Inglaterra. La continuidad generacional ha permitido mantener la actividad de una empresa familiar cuya trayectoria supera ya las ocho décadas.
El recorrido empresarial y la participación de Miguel Ramón en los primeros movimientos asociativos del sector explican el reconocimiento realizado durante la asamblea de ATFRIE.
Caridad y sus hijos reciben el homenaje
La dimensión empresarial estuvo acompañada durante «La Noche del Frío» por la dimensión familiar. Caridad, viuda de Miguel Ramón, y sus hijos fueron los encargados de recibir el reconocimiento en memoria del empresario.
El momento permitió recuperar no solo la trayectoria de la compañía, sino también la historia de una generación de empresarios que participó en la construcción de las estructuras asociativas del transporte frigorífico español.
Pedro Conejero, uno de los empresarios vinculados a aquel Club de Valencia, fue el encargado de repasar la trayectoria de Miguel Ramón y de conectar la evolución de la empresa con la historia personal del empresario. Su intervención permitió recordar los años en los que el sector comenzó a organizarse y a defender de forma conjunta sus intereses.
El homenaje reunió así la memoria de Miguel Ramón, la historia de Grupo Miguel Ramón y los orígenes de ATFRIE, con la presencia de su familia como representación de una trayectoria empresarial que comenzó en 1938 y que continúa vinculada al transporte frigorífico.
Todos los asistentes reconocieron la valía del empresario con un fuerte aplauso.



