El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha abierto este viernes un «periodo de reflexión» de cara al fin de semana para evaluar un posible adelanto de las elecciones generales. La decisión se produce como consecuencia inmediata del rechazo del Congreso de los Diputados a dos decretos clave en materia de vivienda presentados por el Ejecutivo, un revés parlamentario que ha reabierto el debate sobre la gobernabilidad y la continuidad de la legislatura. Durante el debate previo a la votación de los dos decretos, Sánchez ha afirmado «pido a los partidos que se olviden del cálculo político y que piensen en la gente que más necesita del amparo de lo público. Porque estas personas existen, son reales y son nuestros compatriotas, voten lo que voten. Y sus vidas, su futuro y su dignidad dependen de lo que voten hoy aquí».
Ante el planteamiento de la Moncloa, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha aceptado el órdago del jefe del Ejecutivo asegurando que el presidente «no tiene ni a las Cortes ni a la calle» por la falta de apoyos y los casos de corrupción. El dirigente ‘popular’ ha insistido en que «la única salida decente y democrática es la convocatoria de elecciones», urgiendo a acudir a las urnas «cuanto antes» para poner fin a la inestabilidad política.
A las presiones de la oposición se han sumado las voces de los expresidentes Felipe González y Mariano Rajoy, quienes han coincidido durante un debate conjunto en que la cita electoral debe adelantarse de inmediato. Ambos exmandatarios han valorado que la actual administración central «lleva demasiado tiempo sin capacidad para gobernar», lo que a su juicio paraliza la tramitación de cuestiones prioritarias como los presupuestos generales o las políticas territoriales.
Dentro del espacio de la izquierda alternativa a los socialistas, la posibilidad de unos comicios inminentes ha sido recibida con cautela y opiniones divididas. Diversos sectores afines al socio minoritario expresan dudas sobre la conveniencia de votar este año, señalando la falta de definición sobre el liderazgo en formaciones como Sumar o las dudas en torno a una eventual confluencia electoral con Podemos.
Por su parte, el sector inmobiliario ha acogido el rechazo parlamentario con alivio, aunque con advertencias sobre la necesidad de articular medidas alternativas. Desde la Federación de Asociaciones de Empresas Inmobiliarias (Fadei), su presidente Miguel Ángel Gómez Huecas ha valorado que la Cámara Baja ha frenado un modelo que tensionaba el mercado del alquiler, instando al arco político a consensuar soluciones operativas para facilitar el acceso a la vivienda. En este sentido, la tensión del hemiciclo se ha trasladado a las calles aledañas a la Cámara Baja.
La reunión del presidente con su núcleo duro durante las próximas horas determinará si el Gobierno opta por agotar el mandato mediante acuerdos puntuales o si activa el mecanismo constitucional de disolución de las Cortes Generales para llamar de nuevo a las urnas.



