La ciudad de Valencia y el litoral del Comunitat Valenciana han esquivado esta madrugada los efectos devastadores de una megatormenta que descargó la mayor parte de su potencial sobre las aguas del mar Mediterráneo. El fenómeno, caracterizado por una actividad eléctrica de más de 50.000 rayos, llegó a registrar intensidades estimadas por radar de casi 600 litros por metro cuadrado en una hora mar adentro, con picos de 160 litros en tan solo diez minutos. Esta descarga marina evitó una catástrofe de grandes dimensiones en unos municipios costeros aún vulnerables.
El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, confirmó tras la reunión del Centro de Coordinación de l’Eliana la enorme preocupación que existía entre las administraciones ante la posibilidad de que el núcleo del temporal tocara tierra. Las cifras, de haber impactado en el litoral, habrían triplicado los umbrales de alerta roja establecidos por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), amenazando especialmente a la «zona cero» de la dana de 2024, donde las infraestructuras de alcantarillado continúan en proceso de reparación.
A pesar de que el frente principal permaneció sobre el mar, la inestabilidad sí dejó importantes acumulados de precipitación en diversos puntos terrestres de las provincias de València y Castellón. Según los datos facilitados por la AEMET y la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), localidades como Alcalà de Xivert alcanzaron los 145,8 litros por metro cuadrado, mientras que en Polinyà de Xúquer se contabilizaron 127,8 litros y en Torreblanca 121 litros durante la jornada del jueves.
La red de observatorios de la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet) también registró guarismos de elevada intensidad en el norte del territorio. En la provincia castellonense destacados registros tuvieron lugar en Cervera del Maestre, con 140,6 litros, en Cabanes, con 133,4 litros, y en Peñíscola, donde los pluviómetros marcaron 125,8 litros. En la comarca de la Ribeira Baixa, municipios como Corbera superaron holgadamente la barrera de los 100 litros por metro cuadrado.
Sin embargo, la situación más crítica de las últimas horas se ha desplazado hacia la capital de la Ribera Alta. Una monumental tromba de agua ha descargado con fuerza en Alzira, acumulando cerca de 70 litros por metro cuadrado en apenas 45 minutos en la estación del parque de l’Alquenència, lo que provocado que las calles de este entorno comenzaran a quedar completamente anegadas a última hora de la tarde.
El episodio adverso continúa dejando lluvias torrenciales en todo el término municipal alzireño, superando los 100 litros acumulados en el cómputo global del día en diversos pluviómetros urbanos. Las precipitaciones se extienden asimismo con intensidad hacia las zonas de montaña del valle de la Murta y el paraje de la Casella, manteniendo en alerta a los servicios de emergencias locales ante el rápido incremento del agua en la red vial.



