El director general de la Fundación Valenciaport, Antonio Torregrosa, ha manifestado en El Intercafé y su programación especial desde el Hub Empresarial de Banco Sabadell: “cuando hace 20 años el puerto decide ser líder en España y en el Mediterráneo, nos dimos cuenta de que había que innovar. Dentro de ese proceso observamos que estábamos canalizando muchos proyectos y pusimos en marcha la iniciativa de Opentop en busca de estar más cerca de todo el puerto de Valencia”.
Así pues, acerca del Valencia Digital Summit, Torregrosa ha afirmado: “queríamos ayudar a generar talento y especializarlo en nuestra casa que es el puerto. Además, hemos incorporado en nuestros encuentros del VDS a distintos puertos de Europa y Latino América porque somos espacios tractores de tecnología”.
También, el director general de la Fundación Valenciaport ha analizado ante el paradigma de la energía: “cuando te coges a la gran industria, el uso del hidrógeno ya es una realidad, pero el principal esfuerzo se debe aplicar en el ecosistema de la automoción. Aun así, el problema clave atraviesa por el coste de producción”.
“En el ámbito marítimo existe una incertidumbre constatada sobre cuál será el combustible líder en el mercado. Las grandes navieras hacen diferentes apuestas y debemos hacer esfuerzos por innovar a gran escala y rápido porque existen políticas europeas que penalizan”, ha expresado Antonio Torregrosa.
De hecho, Torregrosa ha explicado: “queremos preparar el puerto para que los barcos lleguen y pueden ser enchufados. Acabamos de conocer que somos beneficiarios de una ayuda de 30 millones de euros para un proyecto de 100 con el objetivo de ser autosuficientes”.
Sobre lo que está sucediendo en Oriente Medio, el director general de la Fundación Valenciaport ha aseverado: “Las grandes rutas del transporte marítimo que vienen de Asia han pasado por el canal de Suez, y ahora todas las navieras han tenido que recalcular sus viajes. Los puertos Occidentales del Mediterráneo han crecido enormemente, pero eso no es bueno para el sector porque produce muchas congestiones y ralentiza las transacciones comerciales”.
“Hay que estar preparado porque el mundo cambia muchísimo y muy rápido, y la incertidumbre es total. Para ello, la tecnología nos puede ayudar mucho más puesto que la eficiencia va a ser mayor”, ha concluido Antonio Torregrosa.



