Almaraz: ¿El principio del fin de las centrales nucleares españolas o no? (primera parte)

Por Andrés Luis Romera Zarza, doctor ingeniero de Caminos, Canales y Puertos

El cierre de las centrales ha vuelto a ser noticia de actualidad el cierre de las centrales nucleares, y estos días se están viviendo momentos tensos, en el seno de nuestra sociedad, por la noticia del cierre de la central nuclear de Almaraz I. El pasado día 18 enero de este mes se produjo una manifestación multitudinaria en Almaraz (Cáceres), convocada por la Plataforma ciudadana “Sí a Almaraz, Sí al futuro” y a la que asistieron la Presidenta de la Junta de Extremadura, gobernada por el PP, y el secretario general de los socialistas extremeños, para tratar de evitar el cierre de la central nuclear Almaraz I en el año 2027 y de Almaraz II en el año 2028.

A la manifestación asistieron 7.000 personas según la Guardia Civil, y 12.000 personas según la organización, y en la que participaron también los alcaldes de Almaraz y Toril, el presidente del Comité de Empresa de la central nuclear y representantes de otros grupos políticos como VOX, y en ella se leyeron distintos manifiestos en contra de los cierres previstos por la repercusión social que tendría, para la comarca cacereña, la perdida de los 3.000 puestos de trabajo directos e indirectos que la central nuclear genera.

A partir de ese día hemos asistido a manifestaciones públicas de las compañías eléctricas, propietarias de las centrales, incidiendo en que las centrales nucleares se ven abocadas al cierre debido a los fuertes impuestos que soportan.

El pasado día 26 de enero el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid se manifestó públicamente, en respaldo de su homónimo de Extremadura, solicitando la continuidad de las centrales nucleares de Almaraz I y Almaraz II. 

El comunicado del Colegio solicitaba la continuidad de las centrales nucleares en base a:

  • Su contribución a la sostenibilidad ambiental, al ser una fuente baja en emisiones de CO2.
  • Su contribución a la sostenibilidad económica, al proporcionar una generación de energía eléctrica estable y competitiva.
  • Su contribución a reforzar la soberanía energética  de España, al reducir la dependencia energética del exterior.

A pesar de estas manifestaciones, y de otras de los grupos políticos de la oposición, la Ministra de Transición Ecológica Sara Aagesen manifestó, con posterioridad, en el Congreso de los Diputados que no habrá modificaciones en el calendario de cierre de las centrales nucleares.

EMPRESA NACIONAL DE RESIDUOS RADIACTIVOS S.A. (ENRESA)

En 1984 se creó ENRESA como una entidad de carácter público y sin ánimo de lucro, responsable de la gestión de los residuos radiactivos, mediante la recogida, tratamiento, acondicionamiento y almacenamiento de los residuos radiactivos que se generan en cualquier punto del Estado español.

También forma parte del cometido encomendado a ENRESA el desmantelamiento de las instalaciones nucleares y radiactivas en desuso, y la restauración ambiental de las minas de uranio, y para llevar a cabo ENRESA todos los cometidos encomendados se la ha dotado de todos  los recursos humanos, técnicos y financieros necesarios.

En relación con el aspecto económico-financiero, existe un sistema que garantiza la financiación de los costes de la gestión de los residuos radiactivos que, en el caso de las centrales nucleares (CCNN), se basa en la generación de unos fondos por anticipado a lo largo de su vida operativa, que actualmente se recaudan mediante el pago de unas prestaciones sobre la producción bruta de energía eléctrica.

Corresponde al Gobierno establecer la política sobre gestión de los residuos radiactivos, incluido el combustible gastado, y el desmantelamiento y clausura de las Instalaciones nucleares, mediante la aprobación del Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR), que le será elevado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), previo informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), una vez oídas las Comunidades Autónomas (CCAA) en materia de ordenación del territorio y medio ambiente, y del que dará cuenta posteriormente a las Cortes Generales.

El marco regulador también contempla que ENRESA remita al MITECO, durante el primer semestre de cada año, un estudio económico-financiero actualizado del coste de las actividades contempladas en el PGRR, así como la adecuación a dicho coste de los mecanismos financieros vigentes, por lo que todos los datos de costes, y su financiación correspondiente, reflejados en los PGRR son elaborados por ENRESA 

PLANES GENERALES DE RESIDUOS RADIACTIVOS (PGRR)

De este modo, las actuaciones previstas en el PGRR y sus costes son objeto de un continuo proceso de actualización, en tanto no se produzcan cambios sustanciales de política y estrategias en los distintos componentes de este.

En diciembre de 2023 se aprobó el 7º Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR), vigente en la actualidad, en él se contemplaba actualizado a euros de 2023 del coste de gestión del combustible y residuos radiactivos generados por las centrales nucleares así como su desmantelamiento, y que ascendió a la cifra de 28159 millones de euros.

El 1º PGRR se aprobó en octubre de 1987, y hasta el 5º PGRR, con fecha de aprobación julio de 1999, se venían revisado los PGRR cada 2 o 3 años, mientras que el 6º PGRR tardó 7 años en ver la luz, se aprobó en julio de 2006, siendo el coste estimado, por gestión del combustible y residuos radiactivos generados por las centrales nucleares así como su desmantelamiento, de 13023 millones de euros del año 2006.

Debido al tiempo transcurrido entre la aprobación del 5º (julio de 1999) Y  6º (julio de 2006) PGRR, más del doble de lo que venía siendo habitual hasta el cambio de siglo, el coste se incrementaron en el 6% aprox. con respecto al previsto en el 5º PGRR (12276 millones de euros del año 2016.

Pero si largo ha sido el periodo de tiempo transcurrido entre la aprobación del 6º y 5º PGRR, mucho mayor ha sido el transcurrido hasta la aprobación del 7º PGRR (17 años), siendo el coste estimado en este último PGRR de 28159 millones de euros del año 2023, lo que supone un incremento con respecto al coste previsto en el 6º PGRR de 10142 millones de euros del año 2016 (incremento del 56%).

MODIFICACIÓN DE LA CUOTA DE LA TASA DE LAS CENTRALES NUCLEARES

Estas  modificaciones experimentadas en las estimaciones de costes futuros previstos en el  7º PGRR, y su desviación sobre los costes previsto en el 6ª PGRR, provocó que el Gobierno de acuerdo con lo indicado en el apartado 9. Quinto de la disposición adicional sexta de la Ley 54/1997 ”Los tipos de gravamen y elementos tributarios para la determinación de la cuota de las tasas aplicadas a las centrales nucleares podrán ser revisados por el Gobierno mediante Real Decreto, en base a una memoria económico-financiera actualizada del coste de las actividades correspondientes contempladas en el Plan General de Residuos Radiactivos”, modificó el valor de la referida tarifa fija unitaria por real decreto.

Y así a partir de dichos valores y estimaciones, el Gobierno modificó la tarifa fija unitaria para “la gestión de los residuos radiactivos y del combustible gastado generado en las centrales nucleares durante su explotación, con independencia de la fecha de su generación, así como los correspondientes a su desmantelamiento y clausura” (denominada tasa ENRESA), que se modificaría a partir del 1 de julio de 2024, pasando de los 0,798 céntimos de €/kWh (7,98 €/MWh) actuales, a 1,036 céntimos de €/kWh (10,36 €/MWh).

Esta modificación supuso un incremento del 30% de la tarifa en vigor hasta el 30 de junio de 2023, y el principio de la guerra entre las compañías eléctricas propietarias de las centrales nucleares y el Gobierno central.

(Imagen: central de Cofrentes).

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