El espejismo de la reapertura de Marie Claire finaliza con una gran frustración por parte de los empleados

El cierre definitivo de Marie Claire, una histórica empresa textil de Castellón, marca el fin de un proceso que comenzó con grandes expectativas tras la compra de la unidad productiva por parte de For Men S.A. en 2023. La empresa, que hasta su cierre en 2023 era la principal industria de la comarca de Els Ports, intentó reactivar su producción, garantizando los 78 puestos de trabajo de la plantilla. Sin embargo, la falta de pago de salarios y la resolución de la compraventa por parte de For Men S.A. ha llevado al cierre definitivo de la planta. Los empleados, que ya habían comenzado paros debido a los impagos, han denunciado la falta de compromiso de los nuevos propietarios y la administración, que no ha logrado evitar el deterioro de la situación.

Desde el principio, la venta de la unidad productiva de Marie Claire a For Men S.A. estuvo marcada por dificultades, incluyendo problemas administrativos y burocráticos que impidieron el pago de los salarios pendientes. Los empleados, apoyados por los sindicatos, critican la falta de presencia y acción del propietario de For Men, Ángel Pío Sánchez, y acusan tanto a él como al administrador concursal de incompetencia. A pesar de las promesas de los nuevos propietarios, que afirmaban que los pagos se realizarían una vez solucionados los obstáculos legales, la situación nunca mejoró, lo que culminó en la decisión de cerrar la planta y proceder con un despido colectivo que afecta a toda la plantilla.

La Generalitat Valenciana, por su parte, ha mostrado su apoyo a los trabajadores y ha anunciado un plan de recolocación. Aunque el Gobierno autonómico había facilitado los pasos necesarios para asegurar la continuidad de la empresa y el cumplimiento de los compromisos financieros, la falta de cumplimiento por parte de For Men S.A. ha frustrado estos esfuerzos. La Generalitat ha criticado que el comprador no haya cumplido con sus responsabilidades, a pesar de las facilidades ofrecidas. La situación refleja una gran preocupación por la pérdida de empleo en una comarca que dependía en gran medida de la industria textil, cuyo impacto se amplía por los despidos masivos previos y la falta de un plan de viabilidad sólido por parte de los gestores anteriores.

La caída de Marie Claire también subraya la fragilidad de las pequeñas industrias en territorios rurales, donde el cierre de una empresa de esta magnitud puede tener efectos devastadores en la economía local. En el caso de Vilafranca del Cid, con una población de apenas 2.200 habitantes, el cierre de la planta ha dejado a muchas familias en una situación de incertidumbre y angustia. Los trabajadores de Marie Claire, que ya habían vivido largos meses de espera en 2023 mientras la empresa estaba en concurso de acreedores, han visto cómo sus expectativas de estabilidad laboral y económica se desvanecían rápidamente. La falta de pago de los salarios, junto con la crisis del sector textil, ha hecho aún más difícil la situación, y muchos se sienten traicionados tanto por la administración como por la empresa compradora, que no ha mostrado el interés ni el compromiso prometido.

Además, el descontento de los trabajadores no solo se limita al incumplimiento de las promesas salariales. También hay un fuerte sentimiento de desconfianza hacia Pío Sánchez, propietario de For Men, cuya presencia en Vilafranca se limitó a una foto con el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, antes de la compra. La falta de contacto directo con los trabajadores y el nulo apoyo para resolver los problemas financieros y administrativos de la empresa ha generado un ambiente de frustración que se refleja en las concentraciones y protestas convocadas por los sindicatos. Aunque la Generalitat ha intentado mitigar los daños con medidas de apoyo y recolocación, muchos consideran que ya es demasiado tarde para salvar el proyecto de reactivación, y el daño a la reputación de For Men es considerable. Mientras tanto, los trabajadores se enfrentan a un futuro incierto, con el temor de que el cierre de Marie Claire marque el final de una era en la que esta empresa jugó un papel crucial en la economía de la zona.

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