El incendio de Campanar, Año I: edificio listo para su reconstrucción

València, 21 feb (EFE).- El devastador incendio del edificio del barrio de Campanar de València, que dejó diez fallecidos y a centenares de familias sin nada tras devorar 138 viviendas, cumple un año este sábado envuelto en una compleja investigación judicial, afectada por la dana por la destrucción de pruebas, y con el inmueble listo ya para su reconstrucción.

La efemérides de la tragedia llega después de que a finales de enero finalizaran las tareas de limpieza del inmueble, prolongadas casi cinco meses -inicialmente se preveían cuatro- y se haya dado así el paso previo a su reconstrucción, cuyas obras prevén iniciar antes de verano.

Tras ese incendio, la limpieza ha sido la protagonista mientras continúa la compleja investigación judicial sobre lo sucedido, que ha perdido pruebas por la dana, y el esqueleto del edificio, antes ennegrecido y hoy ya completamente limpio, sigue como referente en la rotonda de este barrio del noroeste de València, donde algunas flores aún recuerdan la tragedia.

Imágenes que dieron la vuelta al mundo

El mayor incendio estructural de la Comunitat Valenciana se inició poco después de las 17:30 horas del 22 de febrero de 2024 en el apartamento 86 de la torre más alta de este vanguardista edificio, ubicado en el número 2 de la calle Poeta Rafael Alberti de este barrio periférico de València. 

En apenas media hora y favorecido por las fuertes rachas de poniente que soplaba ese día en València y que llegaron a los 60 km/h, las llamas se extendieron por la fachada de las dos torres del edificio y lo consumían mientras los bomberos se afanaban en sofocar el fuego y rescatar a algunos vecinos de sus balcones, unas imágenes que dieron la vuelta al mundo.

La reacción al fuego y la rapidez con la que prendió la fachada ventilada del edificio, revestida con paneles de aluminio con núcleo de polietileno de baja resistencia, fue uno de los aspectos del incendio que más revuelo causó en los días posteriores al siniestro.

El incendio movilizó a las instituciones y a los ciudadanos en pro de los afectados y surgieron ayudas desde el vecindario y las comisiones falleras del barrio, desde sectores profesionales de toda España y colectivos sociales, en forma de ayudas económicas y materiales.

Las Administraciones también se volcaron con los damnificados por el incendio y tanto la Generalitat como el Ayuntamiento de València, que además cedió seis meses un edificio para que las 131 familias afectadas se instalaran de forma gratuita provisionalmente, impulsaron ayudas, mientras el Gobierno también facilitó la tramitación de documentación.

Cinco meses para retirar miles de toneladas 

La resolución favorable del Ayuntamiento a la ocupación de la vía pública y a los trabajos de desescombro permitieron que el 2 de septiembre comenzara el desescombro del edificio, que ya está completamente limpio, con sus catorce plantas totalmente diáfanas y despejadas y limpios los jardines y la piscina que conforman las zonas comunes.

Se preveía que los trabajos de desescombro se prolongasen cuatro meses, aunque finalmente ha sido casi un mes más, con un coste (1,5 millones de euros) asumido por las compañías aseguradoras, al igual que el de la redacción del proyecto de reconstrucción (1,1 millones).

El informe de la Policía Científica concluyó que el origen del incendio fue una pequeña fuga de gas refrigerante en el condensador del frigorífico de la cocina del apartamento 86 de la torre más alta del edificio y se propagó con rapidez, favorecido por las fuertes rachas de poniente que soplaba esa tarde.

Los peritos de las compañías aseguradoras del incendio entraron en marzo al lugar del siniestro para empezar a hacer sus investigaciones sobre el origen y las causas del incendio, unos informes que debían completarse con el resultado de los análisis de laboratorio que se haga de las muestras de la fachada que empezaron a recogerse en septiembre.

Objetivo: volver a casa en el nuevo Edificio Campanar

A finales de diciembre, el despacho de arquitectura Arqueha presentó el proyecto básico al Ayuntamiento y la comunidad de vecinos ha votado una de las soluciones del diseño del edificio, cuya proyecto de ejecución está previsto presentar en mayo, para poder empezar las obras de reconstrucción antes del verano con un plazo de entre 12 y 18 meses y un presupuesto de unos 30 millones, a cargo de las aseguradoras.

Un informe pericial concluyó que la afección en la estructura del edificio era «muy limitada», con lo que podría ser reconstruido y, según los cálculos que maneja la Asociación de Propietarios Incendio de Campanar (Aproicam), a finales de 2026 o 2027 podrían cumplir su objetivo: «Volver a sus casas».

Arqueha ha previsto para el nuevo Edifico Campanar -como lo han bautizado- un diseño con material cerámico como pieza articuladora del lenguaje estético y compositivo de las fachadas, por ser un material incombustible.

La investigación judicial

La Audiencia de Valencia acordó en junio del año pasado la reapertura de la investigación judicial, que en marzo había sido archivada provisionalmente el Juzgado de Instrucción número 9 de València, al considerar que había que practicar nuevas diligencias para aclarar todas las circunstancias del suceso.

Esa reapertura se decretó a raíz de un recurso interpuesto por familiares de los cuatro miembros de la familia que falleció en el interior de su vivienda en el incendio, al que se adhirieron total o parcialmente la Fiscalía y otras partes como la comunidad de propietarios del edificio o la asociación de damnificados.

La investigación judicial se ha visto afectada por la dana que asoló parte de la provincia de Valencia el 29 de octubre, ya que la riada destruyó pruebas del incendio como el motor compresor del frigorífico en el que, según los análisis periciales, se iniciaron las llamas, así como varios restos del revestimiento exterior del edificio.

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