Dar visibilidad. Acompañar. Escuchar. Preguntar. Tener empatía. Lo que los ciudadanos piden a los políticos y con frecuencia la petición cae en saco roto, el jefe del Estado lo asume como rutina, como parte de su trabajo y buen hacer. El Rey Felipe VI ha protagonizado una jornada intensa y llena de sorpresas en la provincia de Valencia en su día grande, la Cremà de las Fallas, Día de San José y Día del Padre.
Los encuentros y conversaciones fuera de la agenda institucional de Zarzuela han estado marcados por su cercanía y apoyo a los ciudadanos. La mañana comenzó con una visita privada e inesperada a la localidad de Torrent, donde el monarca revolucionó las fiestas falleras al recorrer dos de los monumentos más emblemáticos: Benemérita Guardia Civil y Antonio Pardo, esta última ganadora del primer premio de la Sección Especial.
«¡Viva el Rey!» y «¡Viva España!» resonaban entre la multitud mientras Felipe VI saludaba a falleros y vecinos, posando para fotografías y mostrando una actitud afable y cercana. Las falleras mayores de Torrent, Alicia Moreno y Ana Barberà, tuvieron la oportunidad de conversar brevemente con el monarca, quien se interesó por el desarrollo de las fiestas y el reinado de las jóvenes.
«Nunca olvidaremos este reinado», expresó Alicia Moreno, a lo que el Rey respondió con su deseo de que las Fallas concluyeran de la mejor manera. La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, acompañó al monarca durante su recorrido, explicando que la visita a estas dos comisiones falleras, cercanas al barranco, tenía un significado especial para Felipe VI, quien había prometido regresar tras interesarse por la situación de la localidad tras la dana de octubre.
Comida en Aldaia y toros
Tras su visita a Torrent, Felipe VI se detuvo a almorzar en el Restaurante Alacena de Aldaia, otro de los municipios afectados por la dana. El propietario del local, Andrés José Jiménez Nuñez, compartió con los compañeros de Levante-EMV que el monarca se interesó por su situación y los daños sufridos por el restaurante durante la riada. «Hemos tenido que cambiar las cámaras de la cocina, las puertas, perdimos maquinaria. Todavía no hemos podido volver a la marcha normal, porque me falta mobiliario. Pero hemos conseguido abrir», explicó Jiménez Nuñez, agradecido por el apoyo del Rey.
La jornada concluyó en la plaza de toros de Valencia, donde el Rey Felipe VI asistió a la última corrida de la Feria de Fallas. Acompañado por el maestro Luis Francisco Esplá y el ganadero Antonio Bañuelos, el monarca presenció la faena de los diestros Borja Jiménez y Román Collado, ante un público que llenaba casi por completo los tendidos. Su llegada fue recibida con una gran ovación, y un aficionado le obsequió con un pañuelo fallero. El Rey y Esplá ocuparon un lugar preferente en el tendido de sombra, desde donde disfrutaron de la tarde taurina.