Pascual Broch, presidente de la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunidad Valenciana, ha señalado la necesidad urgente de mejorar las infraestructuras de regadío tras los devastadores efectos de la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) que afectó a la región. En sus declaraciones, Broch subrayó que la reconstrucción debe ser una oportunidad para modernizar y fortalecer las infraestructuras para evitar futuros desastres y asegurar una recuperación más sólida y eficiente.
«Seguimos trabajando, pero es el momento de tratar de mejorar todas las infraestructuras. Es decir, es clave para modernizar todas esas situaciones para que esto no vuelva a pasar y al mismo tiempo, ser más ambiciosos en esa vuelta a la normalidad», explicó Broch, destacando que la reconstrucción debe ir más allá de la simple restauración, buscando una transformación que minimice los riesgos y aumente la resiliencia de las infraestructuras agrícolas y urbanas.
El presidente de la Federación de Comunidades de Regantes también hizo un llamado a la clase política para que planifiquen y ejecuten adecuadamente los recursos disponibles. «Una de las críticas a los políticos es que los millones se deben planificar y ejecutar. Todos estamos en el mismo barco de querer avanzar en esta situación, y es capacidad de la clase política dar un paso hacia adelante para buscar materiales y empresas cualificadas con técnicos para darle un empujón», afirmó, subrayando la importancia de una gestión eficiente y colaborativa para asegurar que los fondos sean utilizados de manera efectiva.
Broch también abordó las dificultades que enfrentan los agricultores a raíz de los daños causados por la DANA, especialmente la afectación de las instalaciones necesarias para la siembra y el riego. «La gente es normal que quiera plantar y regar y continuar la vida, pero no se han recuperado ciertas instalaciones que puede conllevar a que las cosechas no salgan en su tiempo. Ahora que hay gran parte de la situación urbana resuelta, es el momento para centrarse en nosotros», expresó, señalando que es crucial que las infraestructuras agrícolas sean restauradas lo antes posible para no comprometer la producción.
Por último, Broch alertó sobre las zonas en las que la recuperación será más complicada debido a los daños irreparables en el terreno. «Hay zonas donde no se van a poder plantar porque se ha elevado el nivel del terreno en algunos casos, lo que provoca que la tierra no sea fértil, como supone en algunos arrozales de l’Albufera. Pero aquel que se plante tendrá todas las garantías de seguridad», aseguró, destacando que, a pesar de las dificultades, se garantizará la seguridad de las nuevas plantaciones.