España ha recibido este lunes un nuevo desembolso de 24.137 millones de euros en fondos europeos Next Generation, correspondientes al quinto tramo. Sin embargo, Bruselas ha aplicado una reducción de aproximadamente 1.100 millones de euros sobre la cuantía esperada, debido al incumplimiento de algunas reformas comprometidas por el Gobierno español.
La Comisión Europea ha justificado la minoración en tres puntos clave, según detalló el ministro de Economía, Carlos Cuerpo. La mayor parte del ajuste, unos 626 millones de euros, se debe a que España no ha compensado adecuadamente a los funcionarios interinos, un compromiso que se vio afectado por una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE en febrero de 2024. Los jueces de Luxemburgo consideraron insuficiente la reforma española en este ámbito, lo que llevó a la Comisión a retractarse de su valoración inicial y a iniciar un procedimiento de infracción hace un año. El hito 144, relativo a la temporalidad de los interinos, se ha revertido, lo que implica la suspensión de parte de los fondos no reembolsables.
Adicionalmente, Bruselas ha restado unos 460 millones de euros por la falta de aprobación de la subida fiscal al diésel. El Gobierno español se había comprometido explícitamente a equiparar la tributación del diésel y la gasolina, una medida que la Comisión ha reclamado en varias ocasiones y que representaría un avance en la fiscalidad verde. Sin embargo, los intentos del Ejecutivo por sacar adelante esta reforma, incluyendo su inclusión en los Presupuestos de 2021 y en un paquete fiscal reciente, no han logrado reunir los apoyos parlamentarios necesarios. El Ministerio de Hacienda ha recordado que la retirada de la bonificación fiscal al diésel fue incluida en una enmienda parlamentaria que no obtuvo el respaldo suficiente.
Finalmente, unos 40 millones de euros se han retenido por un incumplimiento relacionado con la digitalización de entidades regionales y locales. Aunque el Ministerio de Hacienda asegura que el grueso de este hito «está cumplido», la Comisión ha solicitado más tiempo para su evaluación completa.
Fondos condicionado a reformas
Esta reducción forma parte del propio mecanismo de funcionamiento del fondo europeo Next Generation, una herramienta financiera «ingente e inédita» en la historia de la UE, diseñada para impulsar la economía tras la pandemia. Su desembolso está directamente condicionado al cumplimiento de objetivos específicos en materia de inversiones y reformas. Los Estados miembros mantienen un diálogo constante con la Comisión Europea para evaluar el progreso de los planes propuestos.
El Gobierno de Pedro Sánchez había solicitado este quinto tramo de fondos en diciembre del año pasado. Hace aproximadamente un mes, fuentes comunitarias indicaron que estaban colaborando estrechamente con las autoridades españolas para desbloquear el pago. Esta tanda de ayudas es la más cuantiosa liberada hasta la fecha, incluyendo 8.000 millones de euros en subvenciones y 16.000 millones en préstamos.
El Ministerio de Hacienda, liderado por la vicepresidenta, María Jesús Montero, ha señalado en una nota que el «desembolso bruto asciende a 24.137 millones de euros», correspondiéndose con la «evaluación positiva» de 41 objetivos y 28 hitos del plan de recuperación. La cifra neta, descontando el dinero ya adelantado, es de 22.926 millones de euros, de los cuales 6.991 millones son subvenciones y 15.935 millones son préstamos.
La minoración en el pago, aunque esperada en cierta medida, no implica una pérdida definitiva de los fondos. El dinero retenido queda «congelado» y los países disponen de un plazo de seis meses para rectificar y cumplir con las reformas pendientes o no valoradas positivamente por la Comisión.
Existen precedentes de esta situación. Bruselas ha validado ahora el cumplimiento de un hito pendiente del cuarto pago, relacionado con el programa de «agentes del cambio» para apoyar la transformación digital de las pymes. Hace un año, la Comisión retuvo 158 millones de euros por este compromiso, que hoy ha dado por cumplido.
El Gobierno español se enfrenta ahora al reto de subsanar estos incumplimientos para poder acceder a la totalidad de los fondos, cruciales para el impulso económico y la modernización del país.
Imagen: Von der Leyen, en el Parlamento Europeo EP.



