La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, participaron la semana pasada en la histórica Cumbre del G20 celebrada en Johannesburgo, Sudáfrica. Este evento marcó un hito al ser la primera vez que la cumbre se celebraba en el continente africano, lo que la presidenta Von der Leyen destacó como una prueba del papel central de África en el escenario global.
Von der Leyen subrayó la relevancia del G20 como foro clave para abordar desafíos comunes y encontrar soluciones conjuntas. En sus intervenciones ante los líderes mundiales y la prensa, la líder europea detalló las posturas y contribuciones de la Unión Europea respecto al sistema comercial global, la lucha contra el cambio climático y la transición energética, así como la irrupción de la inteligencia artificial.
En el ámbito del comercio, la presidenta defendió firmemente la convicción europea en un orden basado en reglas y destacó la extensa red de acuerdos comerciales de la UE. Ante los periodistas en una rueda de prensa conjunta con el presidente Costa, declaró: «Somos un socio que cumple las normas. Un socio que escucha. Y, sobre todo, un socio que genera beneficios mutuos en comercio e inversión, lo que a su vez genera buenos empleos. Creemos en el beneficio mutuo en comercio e inversión. Seguiremos abogando por una Organización Mundial del Comercio fuerte, reformada y relevante, incluso aquí en el G20».
El compromiso con África
En el diálogo con otros líderes, Von der Leyen abordó desafíos económicos, señalando que los desequilibrios externos globales seguían siendo excesivamente altos. Afirmó que es inviable que una gran economía tenga una participación en la producción manufacturera global que duplique o triplique su participación en el consumo mundial, e insistió en que estos desequilibrios deben abordarse mediante políticas internas y no únicamente con herramientas de política comercial.
Respecto al cambio climático y la transición a las energías limpias, la presidenta abogó por capitalizar las oportunidades que ofrece esta transformación, asegurando que las tecnologías limpias no solo protegen el medio ambiente, sino que también generan empleos de calidad y pueden electrificar a millones de personas. Von der Leyen señaló un desequilibrio flagrante: de los dos billones de euros invertidos el año pasado en energía limpia a nivel mundial, solo el 2% se destinó a África, un continente que alberga el 60% del mayor potencial solar del mundo. «Esto no puede ser. Debemos corregir este desequilibrio», aseveró.
En este marco, y al margen de la cumbre, la presidenta Von der Leyen se reunió con el anfitrión, el presidente Cyril Ramaphosa, para codirigir la conferencia de promesas de contribuciones para la campaña ‘Ampliando las energías renovables para África’, lanzada por ambos el año anterior. La conferencia de donantes culminó con éxito, asegurando 15.500 millones de euros para impulsar la energía limpia en el continente, con el compromiso de generar 26,8 GW en energía renovable y llevar electricidad fiable a 17,5 millones de hogares africanos.
La presidenta de la Comisión también abordó la revolución de la IA, detallando que Europa está trabajando en la creación de sus propias gigafactorías de inteligencia artificial y acelerando su adopción en toda la economía, vinculando esto al compromiso de la Unión de crear alianzas internacionales que generen beneficios mutuos en todo el mundo.
Adicionalmente, la reunión en Johannesburgo sirvió para que los socios de Ucrania reiteraran su apoyo en medio de las conversaciones sobre un plan de paz. Von der Leyen destacó que cualquier plan de paz creíble debe garantizar que las fronteras no se modifiquen por la fuerza, que Ucrania tenga la libertad soberana de elegir su destino europeo, y, crucialmente, exigió el retorno de todos los niños ucranianos secuestrados por Rusia.
Finalmente, antes del G20, los presidentes Von der Leyen, Costa y Ramaphosa celebraron la Cumbre UE-Sudáfrica, fortaleciendo los lazos bilaterales. En este encuentro se firmó una histórica Asociación para el Comercio y la Inversión Limpios, el primer acuerdo de su tipo, destinado a construir cadenas de suministro limpias en energías renovables, redes eléctricas, combustibles limpios y materias primas. También se concluyó una alianza sobre cadenas de valor de minerales y metales y se lanzaron varios proyectos bajo el marco de Global Gateway, incluyendo iniciativas de hidrógeno verde, baterías electrónicas y materias primas críticas.


