En una operación relámpago que ha sacudido el tablero geopolítico mundial, Estados Unidos ha ejecutado esta madrugada un ataque a gran escala sobre puntos estratégicos de Venezuela. La ofensiva, denominada extraoficialmente como parte de la «Operación Lanza Sureña» (Southern Spear), que comenzó a mitad de noviembre marca un punto de inflexión sin precedentes en las relaciones entre Washington y Caracas, transformando la tensión diplomática en un conflicto militar directo.
Las calles de Caracas y las zonas costeras despertaron bajo el estruendo de las detonaciones y el sobrevuelo de aeronaves de baja altura. El despliegue, que comenzó aproximadamente a las 2:00 a.m. (hora local), ha sumido a gran parte de la capital en la oscuridad tras reportarse cortes masivos de energía eléctrica en el sector sur de la ciudad. En la red social X, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, replica la declaración de presidente Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó a través de sus redes sociales que ordenó personalmente este ataque con el objetivo de desarticular la cúpula del gobierno venezolano. Según las primeras informaciones, el golpe principal no solo fue aéreo, sino que incluyó una incursión terrestre de unidades de élite —identificadas por fuentes de inteligencia como la Fuerza Delta— que lograron la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Ambos habrían sido extraídos del país de forma inmediata en una aeronave militar con rumbo desconocido.
Objetivos atacados y situación en el terreno
Los ataques se concentraron en infraestructuras militares clave y centros de mando. Entre los puntos impactados se encuentran:
- Base Aérea La Carlota (Caracas): Se reportaron grandes columnas de humo tras explosiones en sus hangares.
- Fuerte Tiuna: El principal complejo militar de la capital fue uno de los blancos prioritarios de la incursión.
- Puerto de La Guaira e Higuerote: Instalaciones portuarias y el aeropuerto de Higuerote sufrieron daños significativos por ataques con drones y misiles.
- Antenas de transmisión: En el cerro El Volcán (El Hatillo), se registraron explosiones dirigidas a neutralizar las comunicaciones.
Intenciones de la Casa Blanca
Washington ha justificado esta acción como una medida de «legítima defensa» y una operación de «narcoterrorismo». La administración estadounidense sostiene que el gobierno de Maduro representaba una amenaza directa a su seguridad nacional debido a sus presuntos vínculos con el tráfico de drogas y el refugio de grupos armados. La intención declarada es facilitar un cambio de régimen y poner fin a lo que califican como una dictadura de larga data. La Administración Trump tiene ha adelantado que su intención es juzgar a Maduro y a su esposa por delitos de narcoterrorismo y posesión de armas. El propio secretario de Estado, Marco Rubio, lo ha recordado en su cuenta de X.
Reacción internacional y crisis interna
Dentro de Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha calificado el acto como una «gravísima agresión imperialista» y ha exigido pruebas de vida del mandatario y la primera dama, declarando el «estado de conmoción exterior».
A nivel global, las reacciones no se han hecho esperar:
- Rusia y China: Han condenado enérgicamente el bombardeo, calificándolo de violación flagrante a la soberanía nacional y al derecho internacional.
- Colombia: El gobierno ha expresado su «profunda preocupación» y ha solicitado una reunión de urgencia en la OEA y la ONU.
- España: El Ministerio de Exteriores confirmó que su personal diplomático está a salvo, pero vigila con extrema cautela la situación de los miles de ciudadanos españoles residentes en el país.
El desenlace de esta operación todavía es incierto, mientras el mundo aguarda una rueda de prensa oficial desde Mar-a-Lago donde se espera que se revelen detalles sobre el paradero de Maduro y el futuro inmediato de la presencia militar estadounidense en territorio venezolano.
Imagen: Incendio en Fuerte Tiuna. Cuenta de @Ewalds6 en X.



