La gestión política en la Comunitat Valenciana encara el próximo ejercicio 2026 con una hoja de ruta marcada por la consolidación de la reforma fiscal y la recuperación de las zonas afectadas por las riadas. El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha trazado una estrategia que busca profundizar en el alivio tributario para las rentas medias y bajas, con el objetivo de blindar el poder adquisitivo de las familias frente al contexto económico actual. Esta planificación no solo contempla la continuidad de las deducciones ya implementadas, sino que se expande hacia sectores culturales y sociales que hasta ahora no contaban con un respaldo administrativo tan directo. Y sin olvidar el reto de aprobar unos presupuestos para este año con la colaboración de su socio en las Cortes Valencianas, Vox.
La visión del jefe del Consell para este nuevo ciclo se asienta sobre la premisa de que un sistema tributario más equitativo y solidario es el motor necesario para dinamizar la actividad económica regional. Tras haber logrado un ahorro significativo para los ciudadanos en campañas anteriores, la Generalitat se prepara para ampliar los beneficios en el IRPF autonómico, incluyendo incentivos para la práctica de la música y elevando al 50% las deducciones sociales ya existentes. Este enfoque busca que el impacto de la administración sea tangible en el día a día de los valencianos, especialmente en aquellos colectivos que presentan una mayor vulnerabilidad financiera.
El acceso a la vivienda se perfila como el desafío más urgente y ambicioso del Ejecutivo autonómico. Con la meta de convertir este derecho constitucional en una verdadera cuestión de Estado, Pérez Llorca ha anunciado una rebaja adicional del 10% en el tipo general del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales para todos los contribuyentes. Esta medida se suma al éxito de las tarifas reducidas para jóvenes, familias monoparentales y mujeres víctimas de violencia de género, que ya han facilitado miles de operaciones inmobiliarias en los últimos meses. La intención es que ningún joven menor de 35 años vea frustrada su emancipación por la carga impositiva asociada a la compra de su primera vivienda.
Más allá de las cifras macroeconómicas, el discurso del president durante estos días de Navidad, primero en Nochevieja y luego el pasado 4 de enero, pone el foco en la estabilidad institucional y la convivencia como pilares para atraer inversiones y fortalecer los servicios públicos. Para el año 2026, el compromiso de la Generalitat incluye la culminación de infraestructuras hidráulicas críticas en cauces y barrancos, una lección aprendida tras la dana de 2024 que exige una colaboración estrecha y leal entre todas las administraciones públicas. La seguridad ciudadana frente a fenómenos climáticos extremos se convierte así en una prioridad técnica que trasciende la disputa política.
En el ámbito educativo y social, el próximo año traerá novedades relevantes como la gratuidad de las matrículas universitarias para aquellos alumnos que superen íntegramente su primer curso, una apuesta por el talento y el esfuerzo que pretende eliminar las barreras económicas en la enseñanza superior. Junto a la simplificación administrativa y el apoyo decidido al sector agrario, estas medidas conforman un programa de gobierno que aspira a alejar el ruido y la crispación del debate público, centrando todos los recursos en la recuperación social y el crecimiento sostenible de la Comunitat Valenciana.



