El director de Fondos Europeos en Finnova Foundation, Juan Viesca, ha expresado su preocupación por el actual contexto geopolítico internacional y por la respuesta que está ofreciendo la Unión Europea ante escenarios cada vez más complejos e inciertos. Viesca ha reconocido su “sorpresa por esta intervención y por no saber lo que va a deparar el futuro”, señalando que existe una gran incertidumbre sobre si determinadas actuaciones responden realmente a la defensa de la democracia o a otros intereses estratégicos.
En este sentido, ha mostrado inquietud por los procesos de transición política que se están produciendo sin garantías democráticas. “Me preocupa que se haya otorgado este proceso de transición a Delcy sin hacer ningún gesto democrático. A lo mejor se le ha elegido porque controla el poder militar y el jurídico”, ha apuntado, cuestionando la legitimidad y las consecuencias de este tipo de decisiones.
Viesca ha sido especialmente crítico con el papel de la Unión Europea, a la que acusa de no estar prestando la atención necesaria a los grandes retos internacionales. “Lo que más pena me da es que la Unión Europea está centrada en otros temas sobre los que se patina, pero no en los temas geopolíticos mundiales”, ha lamentado, reclamando una mayor implicación y liderazgo europeo en el escenario global.
Según el responsable de Finnova Foundation, Europa debe asumir que el contexto internacional está cambiando de forma acelerada. “Creo que la UE debe empezar a plantearse que la geopolítica está cambiando considerablemente y que la era Trump está a punto de acabar, con una vuelta a los valores de Occidente”, ha afirmado, subrayando la necesidad de anticiparse a los nuevos equilibrios de poder.
En materia de defensa y seguridad, Viesca ha recordado que Europa afronta un reto mayúsculo. “Tenemos que llegar al 5% del PIB en defensa y seguridad, una cifra muy grande”, ha señalado, destacando que la UE ya está incrementando las partidas destinadas a este ámbito. No obstante, ha advertido de que estas inversiones deben mirar tanto a los conflictos del pasado como a los del futuro, con especial atención a la tecnología y la ciberseguridad, “que suponen un desafío clave para los próximos años”.
Finalmente, ha mostrado su inquietud por las tensiones en el Ártico y las amenazas sobre Groenlandia. “Me preocupa mucho la situación sobre Groenlandia, porque Dinamarca es un territorio europeo democrático y solvente, y además aquí entra en juego la relación que existe bajo el paraguas de la OTAN”, ha concluido, alertando de la necesidad de una respuesta coordinada y firme por parte de Europa y sus aliados.



