Cinco ciudadanos españoles recuperan la libertad en Venezuela tras un «gesto de paz» del nuevo Ejecutivo

El tablero político en el Caribe ha experimentado un vuelco tan dramático como inesperado en las últimas horas, dejando atrás los ecos de la reciente intervención militar de Estados Unidos para dar paso a una diplomacia de gestos rápidos. Tras meses de incertidumbre y de una tensión que amenazaba con fracturar definitivamente las relaciones internacionales en la región, las puertas de las prisiones venezolanas han comenzado a abrirse. Lo que comenzó como un rumor en los pasillos de la Asamblea Nacional de Caracas se ha convertido en una realidad que devuelve el aliento a decenas de familias que observaban el conflicto con el corazón en un puño.

La pieza clave de este movimiento parece haber sido una labor de mediación silenciosa, donde figuras como el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, han jugado un papel determinante en la sombra y ha agradecido el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta interina, Delcy Rodríguez. Mientras tanto, en Washington, el escenario también ha dado un giro jurídico de calado. El Senado estadounidense, en una votación muy ajustada de 52 votos contra 47, ha decidido poner límites al poder de Donald Trump, aprobando una resolución que impide al presidente lanzar nuevas acciones militares en territorio venezolano sin el permiso explícito del Congreso.

El Ministerio de Exteriores ha confirmado este jueves que ya son cinco los españoles que han sido excarcelados y se preparan para regresar a casa asistidos por la embajada en Caracas. Entre los nombres que vuelven a la libertad figuran los ciudadanos vascos Andrés Martínez Adasme y José María Basoa, el canario Miguel Moreno, el valenciano Ernesto Gorbe y la prestigiosa experta en asuntos militares Rocío San Miguel, de nacionalidad hispano-venezolana. El presidente de la Asamblea, el mencionado Jorge Rodríguez, ha calificado esta medida como un «gesto de paz unilateral» que no ha sido acordado con terceras partes, subrayando la autonomía del nuevo Gobierno que encabeza Delcy Rodríguez tras los convulsos eventos recientes. Llegarán este viernes a España.

La liberación de Rocío San Miguel, acusada en su día de un presunto complot contra Nicolás Maduro en un caso muy cuestionado por organismos internacionales, se suma a la de otras figuras políticas de peso como el excandidato presidencial Enrique Márquez, quien permanecía bajo custodia desde que se opuso a reconocer los resultados electorales de julio de 2024. El presidente Pedro Sánchez ha celebrado estas noticias calificándolas como un «acto de justicia» y un paso imprescindible para la estabilización del país. Mientras tanto, el foco mediático se desplaza ahora hacia Bogotá, donde el presidente Gustavo Petro —tras una llamada conciliadora con Donald Trump— ha anunciado que recibirá a la presidenta interina Delcy Rodríguez para actuar como puente entre Caracas y la Casa Blanca.

Imagen: Periodistas alrededor de uno de los presos liberados, este viernes, en el aeropuerto de Barajas.

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