El ingeniero Andrés Romera ha valorado el proyecto de parques inundables presentado por la Generalitat Valenciana, señalando que la iniciativa se encuentra todavía en una fase preliminar y deberá ser analizada en detalle por los ayuntamientos afectados antes de su desarrollo definitivo.
“Este proyecto está un poco en pañales”, ha afirmado Romera, quien ha explicado que, por el momento, la Generalitat plantea una idea general que se concretará a través de anteproyectos que se remitirán a los municipios. “Los ayuntamientos recibirán el anteproyecto para ver qué suelo se va a ocupar y saber si eso es viable en su término municipal”, ha indicado.
Según el ingeniero, el plan no será uniforme y deberá adaptarse a las características de cada zona. “Las soluciones serán individuales para cada territorio y la gente debe entender que esa zona solo actuará con grandes avenidas de agua”, ha señalado, subrayando la importancia de que la población conozca la realidad y el funcionamiento de este tipo de infraestructuras.
Romera ha explicado que el proyecto contempla la ocupación controlada de terrenos con bajo valor económico, pero con un alto impacto en la protección de vidas humanas. “Se trata de permitir que se inunden zonas concretas donde se realizarán azudes, cerramientos y desvíos de ríos”, ha detallado, añadiendo que estas actuaciones deberán coordinarse entre todas las administraciones implicadas. “Es un plan con mucha dificultad técnica y que abarca un territorio muy amplio”, ha advertido.
Pese a la complejidad del proyecto, el ingeniero ha puesto en valor su potencial innovador. Ha recordado que en países como Bélgica y Holanda ya se han desarrollado soluciones similares con buenos resultados. En este sentido, ha destacado que la Comunitat Valenciana podría convertirse en un territorio pionero en el sur de Europa, con un proyecto de gran envergadura que podría abarcar miles de hectáreas.


