El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha arremetido con dureza contra el Ejecutivo central, al que acusa de utilizar la reforma de la financiación autonómica como una herramienta para fracturar a la sociedad ante el próximo ciclo electoral en diversas comunidades. En palabras textuales, el Gobierno de Sánchez quiere «dividir» a la población. Tras una visita institucional a la central nuclear de Cofrentes, el jefe del Consell ha subrayado que la intención de la administración estatal es profundizar en la polarización de los españoles, una actitud que ha calificado como la antítesis absoluta de los principios de cohesión que defiende su gabinete. Pérez Llorca sostiene que el planteamiento actual carece de la voluntad de entendimiento necesaria para un asunto de Estado, señalando que la verdadera solución requiere de un diálogo bilateral y un consenso sólido con el Partido Popular, dada su responsabilidad de gobierno en la práctica totalidad de los territorios del país.
Para el mandatario valenciano, resulta una incongruencia democrática que la negociación de un sistema que afecta a todo el conjunto nacional se priorice con formaciones independentistas que carecen de responsabilidades de gestión autonómica. Según su criterio, un sistema de financiación justo debe nacer de una mesa donde se sienten todos los presidentes regionales, garantizando la equidad territorial y erradicando cualquier tipo de discriminación o trato de favor. Pérez Llorca ha advertido de que, de no buscarse este equilibrio general, el resultado está abocado al fracaso, especialmente si se mantienen acuerdos que, a su juicio, faltan al respeto institucional al haberse fraguado a espaldas de los representantes de comunidades que, como la Valenciana, siguen sufriendo un déficit estructural crónico.
En el marco de estas reivindicaciones, el president ha puesto el foco en la necesidad inmediata de aprobar un fondo de nivelación transitorio en el Consejo de Ministros como prueba de que existe una voluntad real de corregir el maltrato financiero. Sin esta medida urgente, la Comunitat Valenciana corre el riesgo de permanecer un año más a la cola de los recursos públicos, una situación que el jefe del Consell considera insostenible. Esta postura se ve reforzada por la desconfianza que genera el pacto alcanzado entre el presidente del Gobierno y el líder de ERC, un acuerdo cuyos detalles no fueron comunicados a Pérez Llorca durante su reciente encuentro con el jefe del Ejecutivo en la Moncloa. El mandatario considera ilógico que el futuro financiero de España se decida con interlocutores que manifiestan abiertamente su voluntad de no formar parte del Estado.
La posición definitiva de la Generalitat Valenciana no se fijará hasta que se analicen los pormenores de la propuesta en el Consejo de Política Fiscal y Financiera que se celebra este miércoles. En este foro, las comunidades esperan despejar las dudas que rodean al anuncio del pasado viernes y escuchar las valoraciones del resto de consejerías de Hacienda. Por su parte, el conseller de Economía y Hacienda, José Antonio Rovira, ha mostrado una cautela crítica al señalar que, si bien los datos globales iniciales podrían parecer favorables, es imprescindible conocer «la letra pequeña» de un acuerdo que, a ojos del ejecutivo regional, no ha comenzado con el pie derecho debido a la falta de transparencia y la exclusión de los principales actores autonómicos en su fase de diseño.
Imagen: Pérez Llorca (archivo).


