El presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha reafirmado el compromiso inquebrantable de su Ejecutivo con el mantenimiento de la central nuclear de Cofrentes más allá del año 2030. Durante una visita institucional a las instalaciones, en la que estuvo acompañado por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, y el CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, el jefe del Consell calificó la planta como una infraestructura estratégica vital que actualmente genera el 52% de la electricidad de la región.
Pérez Llorca subrayó que el cierre programado por el Gobierno central responde exclusivamente a criterios ideológicos y supone una grave irresponsabilidad, ya que pone en riesgo la competitividad de más de 12.000 empresas industriales y la estabilidad de casi medio millón de empleos, entre directos e indirectos, que dependen de un suministro eléctrico seguro y asequible. En este sentido, la defensa de la soberanía energética valenciana se ha convertido en uno de los pilares de la gestión de Pérez Llorca, quien instó al Ministerio a aplicar el «sentido común» para garantizar que una instalación con los niveles de seguridad de Cofrentes siga operativa.
El mandatario valenciano lamentó la incoherencia de las políticas estatales, recordando que mientras la Unión Europea está redoblando su apuesta por la energía nuclear como tecnología de transición, el Gobierno de España persiste en una hoja de ruta que obligaría a depender en mayor medida del gas y elevaría las emisiones de CO2. En este sentido, el presidente criticó la postura de la comisaria europea Teresa Ribera, reprochándole que ahora respalde la construcción de nuevas plantas en el continente tras haber impulsado el desmantelamiento de la central valenciana durante su etapa como ministra de Transición Ecológica.
Eficiencia y agilidad administrativa
Más allá de la política energética, el jefe del Consell aprovechó su comparecencia para anunciar un hito significativo en la gestión pública con el desbloqueo de 8.000 expedientes de acceso a suministro eléctrico que permanecían paralizados en la provincia de Valencia desde el año 2020. Esta medida, que beneficia directamente a nuevas promociones de viviendas y proyectos empresariales, se enmarca en el segundo plan de simplificación administrativa impulsado por la Generalitat bajo el lema de una administración más eficiente y próxima al ciudadano. Pérez Llorca defendió que la agilización de estos trámites es fundamental para atraer inversiones y fomentar el crecimiento económico, exigiendo al Ejecutivo central que siga el ejemplo autonómico y elimine las trabas burocráticas que lastran el desarrollo de infraestructuras críticas en todo el territorio nacional.
Para el Gobierno valenciano, prolongar la vida útil de la central de Cofrentes no solo refuerza el sistema eléctrico, sino que es una condición indispensable para una transición energética ordenada hacia un modelo basado en renovables que cuente con el respaldo estable de la energía nuclear. El presidente reiteró que su gabinete no pondrá más obstáculos económicos a la instalación, manteniendo la suspensión de tasas autonómicas que encarecían innecesariamente la factura de la luz. Con esta estrategia, el Consell busca consolidar a la Comunitat Valenciana como un referente de estabilidad y autonomía energética, evitando que las decisiones políticas externas comprometan el futuro de un tejido industrial que es el motor de la economía regional.



