Juan Carlos Sanjuán, empresario y presidente de Casual Hoteles, ha calificado 2025 como un año atípico para la compañía, condicionado tanto por la evolución del mercado turístico como por circunstancias excepcionales vividas en la Comunitat Valenciana. “Partíamos de unos presupuestos bastante altos y de una estrategia comercial ambiciosa que tuvimos que revertir a mitad de año, lo que nos costó bastante sacar adelante”, explicó.
Sanjuán señaló que la dana que afectó a Valencia ha tenido un impacto importante en el ejercicio, especialmente para una empresa con una fuerte implantación en este territorio. “Ha sido un año muy duro para Valencia, pero ahora parece que la situación se está revirtiendo. De cara a 2026 esperamos crecer un poco y que sea un mejor año”, apuntó.
El presidente de Casual Hoteles destacó que el sector turístico vive un proceso de normalización tras años de crecimientos muy intensos. En este contexto, subrayó que “cualquier crecimiento, aunque sea mínimo, ya es histórico”, recordando que no es habitual mantener de forma indefinida los ritmos exponenciales de expansión registrados en etapas anteriores. “Que el sector siga creciendo, aunque sea de manera moderada, ya es un éxito tremendo”, afirmó.
En relación con la promoción turística, Sanjuán se mostró crítico con el modelo actual de ferias, que considera “obsoleto”. A su juicio, estos eventos se han convertido en citas más institucionales que comerciales, donde se mide la fortaleza del sector por la afluencia de público, pero donde los asistentes “buscan sobre todo destino” más que generar negocio directo.
En cuanto a los planes de expansión, el presidente de Casual Hoteles confirmó que la cadena tiene dos hoteles en Roma pendientes de resolver los últimos trámites administrativos para su apertura. Además, avanzó que hay dos proyectos en Berlín bien encaminados, un nuevo hotel en Lisboa con muy buenas perspectivas y otra futura apertura prevista en Benidorm.
Por último, Sanjuán destacó que, pese a la complejidad general de la gestión empresarial, abrir un hotel en España resulta más sencillo desde el punto de vista burocrático que en muchos países europeos, tanto en los trámites iniciales como en la gestión administrativa del día a día, un factor que influye de manera directa en las decisiones de inversión del sector.



