La Unión Europea y el Mercosur sellan en Asunción su histórico tratado de libre comercio tras un cuarto de siglo de espera

La ciudad de Asunción, capital de Paraguay, se ha convertido este sábado en el epicentro de la geopolítica mundial al albergar la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, un hito diplomático que pone fin a 26 años de complejas negociaciones. En un acto cargado de simbolismo celebrado en la sede del Banco Central de Paraguay, el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, y los cancilleres de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay* estamparon sus rúbricas en un documento que da vida a una de las zonas integradas más potentes del planeta. Este tratado, que vincula a 31 naciones y a una población de 720 millones de personas, no solo aspira a dinamizar el intercambio de bienes y servicios, sino que se posiciona como un bastión del multilateralismo en un momento de creciente proteccionismo global. No obstante, cabe recordar no todos los países han dado el visto bueno a esta firma: Francia, Polonia, Hungría, Austria e Irlanda se oponen y tienen herramientas legislativas a partir de ahora para ponerle trabas.

La relevancia económica del pacto es incuestionable, ya que ambos bloques representan en conjunto cerca del 20% del Producto Interior Bruto (PIB) global, lo que equivale a un peso económico de 22 billones de dólares (aproximadamente 21 billones de euros). El tratado permitirá la eliminación o reducción gradual de los aranceles para el 90% de las importaciones y exportaciones entre las dos regiones, facilitando el flujo de mercancías en sectores clave como la agricultura, la industria automotriz y los servicios tecnológicos. La ceremonia contó con la presencia, en calidad de testigos de honor, de los presidentes Javier Milei, Santiago Peña y Yamandú Orsi, mientras que la ausencia del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, por cambios de protocolo de última hora, fue la única nota discordante en una jornada marcada por el entusiasmo de las delegaciones presentes.

Señal contra el aislamiento fue el mensaje principal que quiso trasladar la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su intervención en la capital paraguaya. Para la jefa del Ejecutivo comunitario, este acuerdo es un logro generacional que trasciende lo meramente comercial para convertirse en una elección deliberada por la cooperación frente a la división. Von der Leyen subrayó que la alianza envía un mensaje «muy poderoso» al mundo al apostar por el comercio justo y el diálogo transfronterizo en lugar de las barreras arancelarias y el aislamiento. La mandataria europea destacó que América Latina ha reafirmado su vocación democrática al unir pueblos a través de este tratado, consolidando una amistad que, en sus palabras, beneficiará a las próximas generaciones bajo un marco de estabilidad y previsibilidad económica.

Por su parte, Milei adoptó un enfoque más pragmático al advertir que la firma no constituye un «punto de llegada», sino el inicio de una estrategia mucho más amplia de vinculación internacional. Milei ratificó el rumbo de apertura y competencia que ha elegido para Argentina, celebrando el tratado como una herramienta para integrar a su país en las corrientes globales de inversión. Sin embargo, el mandatario no desaprovechó el estrado para introducir elementos de la agenda regional, solicitando la liberación de presos políticos en Venezuela y elogiando las acciones del presidente estadounidense, Donald Trump, en relación con la crisis venezolana. Sus palabras reflejaron la complejidad de un Mercosur que, aunque unido en lo comercial hacia el exterior, mantiene profundas diferencias políticas internas sobre la gestión de las crisis de sus vecinos.

Desafío logístico y regulatorio

El desarrollo de esta zona de libre comercio, la mayor del mundo por número de ciudadanos implicados, supone un desafío logístico y regulatorio de primer orden. Los técnicos de ambos bloques deberán trabajar ahora en la implementación de las cuotas y los estándares de calidad que regirán los intercambios, especialmente en materias sensibles como la sostenibilidad medioambiental y las normas de origen. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, presente también en la cita, enfatizó que este marco jurídico ofrece una seguridad que las empresas de ambos lados del Atlántico llevaban décadas reclamando. La reducción de la burocracia y la armonización de normas técnicas se presentan como los siguientes pasos críticos para que el volumen de 19 billones de euros que mueve esta alianza se traduzca en una mejora real del empleo y el crecimiento en ambos continentes.

A pesar de que el proceso ha tardado más de dos décadas en cristalizar, el ambiente en Asunción fue de victoria compartida. Para los países del Mercosur, el acceso preferente al mercado único europeo representa una oportunidad de modernización industrial y de diversificación de sus exportaciones, tradicionalmente ligadas a las materias primas. Para la Unión Europea, el acuerdo asegura el suministro de recursos críticos y fortalece su presencia en una región donde la competencia de otras potencias, como China, es cada vez más intensa. El éxito de este sábado marca el cierre de un capítulo histórico de la diplomacia comercial y abre una nueva era de interdependencia que, de gestionarse con éxito, podría redefinir los equilibrios del poder económico mundial en el siglo XXI.

Estados miembros y asociados

*Los Estados Partes fundadores del Mercosur y signatarios del Tratado de Asunción son Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. En función de que el Tratado de Asunción está abierto a la adhesión de otros Estados miembros de Asociación Latinoamericana de Integración, Venezuela se constituyó en el primer estado latinoamericano en adherir al tratado constitutivo, en 2006, y más recientemente Bolivia, en 2015. La República Bolivariana de Venezuela se encuentra suspendida en todos los derechos y obligaciones inherentes a su condición de Estado Parte del Mercosur.

El Protocolo de Adhesión de Bolivia al Mercosur fue firmado por la totalidad de los Estados Partes en 2015. El Instrumento de Ratificación fue entregado por Bolivia en julio de 2024 y tiene un plazo de hasta cuatro años para incorporar el acervo normativo del bloque.

Los Estados Asociados son aquellos miembros de ALADI con los cuales el Mercosur suscribe acuerdos de libre comercio, y que posteriormente solicitan ser considerados como tales. Los Estados Asociados están autorizados a participar en las reuniones de órganos del Mercosur que traten temas de interés común. Esta es la situación actual de Chile, Colombia, Ecuador, Panamá y Perú.

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