La abogada Mamen Peris ha advertido de la profunda brecha existente entre el potente modelo turístico de la Comunitat Valenciana y el estado de sus infraestructuras, durante su intervención en el marco de FITUR. Peris aseguró que “tenemos un turismo del siglo XXI, pero no va acompañado de unas infraestructuras de este siglo”, denunciando una situación marcada por “infraestructuras obsoletas y débiles” y una infrafinanciación sistemática que, a su juicio, lastra el desarrollo del territorio.
En este contexto, la abogada subrayó la importancia estratégica de la red ferroviaria valenciana, recordando que la Comunitat depende de tres ejes clave: la Alta Velocidad, los Cercanías y el Corredor Mediterráneo. Según Peris, estos servicios “no los tenemos como merecemos”, una situación que atribuyó a “socios caprichosos que solo miran por ellos mismos y sostienen un gobierno insostenible”, lo que impide avanzar en inversiones fundamentales.
Peris también puso en valor el peso económico de la feria turística más importante del país, destacando que FITUR genera un impacto cercano a los 500 millones de euros y más de 3.000 empleos, lo que demuestra que España y la Comunitat Valenciana son “un destino muy potente y con mucha demanda”. No obstante, advirtió de que este crecimiento debe ir acompañado de una gestión eficaz: “Ahora se necesita acompasar este ritmo de visitantes con una buena gestión y unas infraestructuras acordes”.
En su análisis, la abogada denunció que en la Comunitat Valenciana “lleva más de ocho años sin invertirse dinero de manera adecuada”, una circunstancia que, unida a la infrafinanciación crónica, “merma muchas capacidades”. Además, alertó de que mientras el territorio valenciano guarda silencio, “otros territorios se aprovechan para fortalecerse”, ampliando aún más la desigualdad.
Finalmente, Peris se refirió al acuerdo comercial con Mercosur, al que calificó de “nada beneficioso para los valencianos”. En este sentido, hizo un llamamiento a los consumidores para apostar por los productos propios, defendiendo que los valencianos ofrecen “una calidad máxima”, frente a productos de terceros países que, según señaló, “aplican medidas que aquí ya habían sido eliminadas”.


