Puente reconoce un error en los datos sobre la inspección de la vía tras el accidente de Adamuz y aumenta la polémica

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha reconocido públicamente que la información que facilitó en rueda de prensa sobre una de las inspecciones clave de la vía donde se produjo el accidente ferroviario de Adamuz no fue correcta. La admisión llega en plena controversia por las contradicciones detectadas en el relato oficial sobre el estado de la infraestructura en la que murieron 45 personas.

En concreto, Puente aseguró inicialmente que la última auscultación por ultrasonidos —la prueba que permite verificar el estado de las soldaduras del carril— se había realizado en noviembre del año pasado, apoyándose en una imagen proyectada durante su comparecencia. Sin embargo, el propio Ministerio de Transportes publicó posteriormente un documento técnico, elaborado a partir de datos de Adif, en el que se fija esa inspección en una fecha anterior: el 10 de septiembre.

Además, en una comunicación emitida por el gestor de infraestructuras tras el siniestro, se detallaban diversas actuaciones en el tramo afectado, pero no se hacía referencia explícita a pruebas por ultrasonidos, precisamente las que permiten evaluar la integridad de las soldaduras, uno de los elementos ahora bajo el foco de la investigación.

Este nuevo desajuste se suma a una serie de rectificaciones que han marcado la gestión política del accidente. Hace apenas una semana, el ministro afirmó que la vía estaba “completamente renovada”, una afirmación que posteriormente fue matizada por Adif, al reconocer que la renovación de los carriles se realizó de forma parcial. Según esta versión, el descarrilamiento pudo originarse en la unión de dos piezas de distinta antigüedad, separadas por varias décadas.

La evolución del discurso oficial también ha afectado a las hipótesis sobre las causas del siniestro. En un primer momento, Transportes descartó que la investigación se centrara en el carril roto, llegando a calificar esa posibilidad de “muy ridícula”. Días después, el propio Puente admitió que se trata de una hipótesis “innegable”. Más recientemente, el ministro señaló que el carril fracturado era de 2023, sin mencionar que estaba unido a otro de 1989, un dato que ha resultado relevante para los investigadores.

Ante las críticas, Puente ha defendido su actuación a través de las redes sociales, donde ha reconocido el error en la fecha, pero ha restado gravedad al mismo. El ministro ha recordado que tras la rueda de prensa se distribuyó una nota técnica de doce folios con el detalle de todas las pruebas realizadas y ha atribuido la confusión al intenso ritmo de comparecencias y entrevistas de los últimos días.

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