El presidente de la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunidad Valenciana (FECOREVA), José Alfonso Soria, ha defendido una gestión del agua basada en criterios técnicos y profesionales, alejada —según ha señalado— de la confrontación política e ideológica. A su juicio, la intervención de los partidos en un recurso tan esencial está impidiendo avanzar hacia un sistema eficaz y solidario de distribución hídrica.
Soria ha lamentado que el agua se utilice como “moneda ideológica” y ha asegurado que, si la planificación dependiera de los usuarios y expertos, las cuencas estarían interconectadas para garantizar el abastecimiento de todos los ciudadanos. “Es un recurso básico que debería gestionarse con la misma lógica con la que se han conectado las carreteras, los ferrocarriles o la cobertura digital”, ha señalado.
En este sentido, el presidente de FECOREVA ha subrayado la necesidad de avanzar tanto en nuevas infraestructuras hídricas como en la inversión destinada al mantenimiento de las existentes. Ha advertido de que este mantenimiento es clave para corregir deficiencias y garantizar la seguridad, recordando que los embalses no solo permiten regular el agua y salvar vidas, sino que también pueden convertirse en un riesgo si no se conservan adecuadamente. Según ha indicado, los ingenieros ya han alertado sobre esta cuestión y es necesario “dar un paso adelante”.
Soria ha apelado también a la solidaridad territorial para afrontar los desequilibrios hídricos. Ha recordado que en el norte de España las precipitaciones son habituales, mientras que en el Levante los veranos son especialmente duros y la escasez de agua es una constante. Por ello, ha defendido la compensación de recursos entre territorios para garantizar el suministro y la actividad agrícola.
Respecto a la situación actual de las reservas, el presidente de FECOREVA ha explicado que, en términos generales, existen recursos suficientes para afrontar el año hidrológico. Las cuencas del norte y del Levante se sitúan en niveles medios-altos, aunque ha advertido de la situación más delicada de la cuenca del Segura, que se encuentra por debajo de la mitad de su capacidad. Ha añadido que cuando se producen lluvias, estas permiten llenar embalses y, al mismo tiempo, reducen el consumo, ya que las precipitaciones riegan directamente los campos.
Por último, Soria ha destacado el compromiso histórico de los regantes con el ahorro y la eficiencia. Ha defendido la necesidad de construir embalses en cabecera para almacenar agua en épocas de abundancia y poder utilizarla cuando escasea, así como impulsar la reutilización del agua procedente de depuradoras. “El objetivo es que todos los puntos del territorio puedan estar siempre abastecidos”, ha concluido.



