El ingeniero industrial Salvador Puigdengolas ha advertido de los efectos que la inestabilidad política y la falta de planificación estratégica están teniendo en sectores clave de la economía europea, como la automoción y el transporte ferroviario, frente a la consolidación del modelo industrial chino.
Puigdengolas ha señalado que uno de los principales problemas de Europa es la incertidumbre regulatoria y política, mientras que China mantiene una estrategia estable a medio y largo plazo, con proyectos “consistentes y bien fundamentados”. Según ha explicado, el objetivo del país asiático es ganar cuota en el mercado del vehículo eléctrico, incluso asumiendo el impacto de los aranceles, lo que explica su interés por instalar plantas de producción en territorio europeo.
El ingeniero ha recordado que Europa, y en particular España, contaba con un sector de automoción puntero a nivel mundial y con una gran capacidad exportadora, una posición que, a su juicio, se ha visto seriamente debilitada ante la irrupción de los grandes fabricantes chinos. “Competir con ellos en las actuales condiciones es prácticamente imposible”, ha afirmado, al considerar que la industria europea ha perdido terreno tecnológico y de costes.
En este sentido, Puigdengolas ha destacado el desarrollo del vehículo multienergía por parte de los fabricantes chinos, que ya ofrecen modelos con distintas opciones de propulsión, una elevada calidad de componentes y una relación calidad-precio muy competitiva. Ha subrayado que plantas como la de Almussafes tienen capacidad para producir este tipo de vehículos, aunque ello requeriría una inversión tecnológica mayor y una apuesta clara por la modernización industrial.
Asimismo, ha recordado que ya en 2018 se hablaba de fábricas multiplataforma, orientadas a producir diferentes marcas y tipologías de vehículos, como fórmula para garantizar el empleo mediante grandes acuerdos entre empresas.
Por otro lado, Puigdengolas ha sido muy crítico con la gestión de las infraestructuras ferroviarias en España. Ha apuntado a problemas básicos de tecnología de materiales, especialmente en las soldaduras entre elementos de distintas densidades, una cuestión que ha calificado de “fundamental” desde el punto de vista de la ingeniería. A su juicio, las inversiones realizadas se han dirigido a elementos concretos y no a una renovación integral, ya que el mantenimiento “no vende” políticamente.
El ingeniero ha denunciado además la falta de dotación presupuestaria, con cuentas públicas congeladas durante años, y ha cuestionado los sobresueldos de algunos puestos directivos en Renfe y Adif, poniendo el foco en su procedencia. “Se están haciendo las cosas muy mal”, ha afirmado, defendiendo la necesidad de investigaciones técnicas rigurosas. En este sentido, ha concluido que solo eliminando “todo lo sobrante” en una investigación se puede llegar a la verdad técnica de los hechos.



