El presidente de Partenalia, Bartolomé Nofuentes, ha advertido sobre la contradicción que supone apostar por una red de alta velocidad ferroviaria y por grandes infraestructuras sin garantizar, al mismo tiempo, una financiación suficiente y estable para su mantenimiento. “No se puede crecer en una red de alta velocidad, teniendo las mejores fábricas de construcción de trenes, y a la vez reducir los presupuestos destinados al mantenimiento de estas infraestructuras”, ha señalado, defendiendo que esta cuestión debería formar parte de una protección constitucional básica.
Nofuentes ha subrayado que, por pura lógica, cada kilómetro de carretera o de vía férrea debería contar con una dotación mínima garantizada para su conservación, algo que, según ha explicado, no siempre se cumple. En este sentido, ha recordado que las partidas presupuestarias destinadas al mantenimiento han ido variando a lo largo de los años e incluso disminuyendo en algunos ejercicios, cuando lo razonable sería establecer un suelo mínimo e incorporar progresivamente los avances tecnológicos.
El presidente de Partenalia ha insistido en que la creación de nuevas infraestructuras debe ir siempre acompañada de un compromiso presupuestario a largo plazo para su mantenimiento, especialmente cuando se trata de carreteras y vías férreas donde “está en juego la vida de las personas”. A su juicio, la tendencia a priorizar nuevas obras frente a la conservación de las existentes está detrás de muchos de los problemas actuales.
En relación con la alta velocidad ferroviaria, Nofuentes ha apuntado que “cada ciudad ahora va a querer que el AVE pase por su casa, cuando es un auténtico lujo”, y ha lamentado que solo tras episodios graves o situaciones críticas se tome conciencia de que ha habido otras prioridades mal atendidas.
Por otro lado, Bartolomé Nofuentes ha abordado el proyecto de parques inundables, defendiendo la necesidad de una planificación integral frente al riesgo de inundaciones. Ha explicado que se debe contemplar “una estrategia global”, que combine la creación de espacios verdes con infraestructuras en cabecera capaces de reducir la cantidad y la fuerza del agua que llega a los municipios situados en cotas más bajas.
Como ejemplo de estas medidas preventivas, ha citado el caso de Quart de Poblet, donde existen balsas de laminación para proteger el polígono industrial, una zona que históricamente ha sufrido inundaciones recurrentes. “Estas infraestructuras forman parte de los mecanismos de prevención que deberían extenderse a otros municipios”, ha concluido.



