El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha lanzado un órdago económico durante su intervención en la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) al recordar el «Plan Valencia», una inversión estratégica dotada con 12.000 millones de euros a diez años. Este proyecto, que el líder popular ya presentó hace un año, tiene como objetivo principal duplicar la ejecución material de las infraestructuras que actualmente se encuentran en el presupuesto del Estado pero que no llegan a materializarse. Feijóo ha subrayado que el cambio político es «urgente» ante la decadencia de los servicios públicos y la falta de inversión, defendiendo que España necesita «menos BOE y más PIB» para recuperar su competitividad frente a otros países europeos.
Para solucionar el problema de la infrafinanciación que sufren comunidades como la valenciana, el líder del PP ha destacado el consenso alcanzado con sus barones en las declaraciones de Madrid y Zaragoza. Este pacto incluye la creación de un «fondo transitorio de nivelación» diseñado específicamente para equilibrar los sistemas de las regiones que reciben menos recursos de los que les corresponden. Feijóo ha denunciado que la «ensalada de partidos independentistas» que sostiene al Gobierno pretende romper el modelo común para que «los que más tienen aporten menos», una propuesta que el PP rechaza de plano en favor de un sistema equitativo y pactado entre todos.
Feijóo ha lamentado que durante la etapa de Pedro Sánchez se haya perdido una «gran oportunidad» para aprobar un sistema de financiación definitivo, especialmente cuando España ha dispuesto de «más fondos y recaudación que nunca». Ha cifrado este escenario en 500.000 millones de euros de endeudamiento desde 2018, sumados a los 80.000 millones de los fondos Next Generation a fondo perdido y una recaudación récord que supera en 180.000 millones la de hace seis años. Ante estos datos, ha criticado duramente la ausencia de Presupuestos Generales y que los españoles paguen hoy más impuestos que nunca sin que se haya actualizado el IRPF.
Infraestructuras y servicios públicos
La decadencia institucional, según el dirigente popular, ya es visible en el mantenimiento de las infraestructuras críticas del país. «¿Cómo están las carreteras en España? ¿Cómo está el grado de conservación de las infraestructuras?», se ha preguntado ante los empresarios, vinculando el deterioro de la convivencia y el extremismo con la falta de atención social. Feijóo ha contrapuesto su modelo de gestión al de un presidente que «vive de la polarización, construye muros y es presidente habiendo perdido las elecciones», alertando de que España se hunde en los ránkings de transparencia, superada ya por países como Botsuana y Ruanda.
El presidente del PP ha hecho una defensa cerrada del papel de los empresarios, asegurando que «no son enemigos» y que no existe empresa sin trabajadores ni trabajadores sin directivos. Ha argumentado que, aunque existe un «enorme cabreo» social que se refleja en las urnas, el enfado por sí solo no gobierna, por lo que ha pedido poner ese voto a trabajar para construir mayorías sólidas. Como ejemplo de esta movilización, ha recordado que en Aragón el bloque de centro-derecha (PP y Vox) alcanza ya el 52% del electorado, un índice similar al de Extremadura que demuestra que «la gente quiere que haya un cambio».
Finalmente, ha reiterado que el nivel de deterioro de la independencia judicial y la «invasión de las instituciones» obligan a dar la palabra a los españoles mediante urnas para que elijan un Gobierno comprometido con la prosperidad. «El arquitecto del muro no genera consensos», ha zanjado en alusión a Sánchez, insistiendo en que la política de Estado ha pasado a residir exclusivamente en la oposición ante un Ejecutivo que se agarra al poder como un «clavo ardiendo» mientras alarga una etapa que califica de decadencia histórica para la nación.


