Los Docks no tendrán más protección pero sí se protege el Veles e Vents y ahora todos contra el Hotel de La Marina

Miren la tercera capital de España tiene días intensos y hoy ha sido uno de ellos. Andaba este escriba en el Roig Arena y me han llegado sin ir a mi amado puerto varias consideraciones que les voy a exponer sobre los  Docks, a quien el ayuntamiento encargó al autor del Plan Especial de La Marina un documento para conocer sí se aumentaba o no la protección, suscribí mi acuerdo con ello aunque recelé de que, finalmente, mi estimado amigo, el arquitecto y presidente del Consell Valencia de Cultura, José María Lozano, accediera a elevar la protección, como finalmente no se ha va a producir. Mi amigo Artemidoro me cuenta que nada se mantiene sólo algunas cosas de la fachada, esto me recuerda al mismo elemento del cine Metropol. Y todo ello a falta de conocer el contenido final del documento.

Me contaban en los pasillos del emblemático edificio del Roig Arena que, en ese documento, se afirma la falta de adscripción del inmueble con un estilo, digo será racionalista con elementos modernistas. Tampoco ha sido espacio de relevancia en hecho histórico alguno, me dice Artemidoro ¿Nos parece poco a la sociedad valenciana estar vinculado a la historia del Puerto de Valencia?

Bueno pues el Circulo de Defensa por el Patrimonio en un documento en su blog de hace cuatro años detalla pormenorizadamente hasta nueve puntos para tenerlo en cuenta y replantear la protección aumentando la misma. Algo que el autor del plane especial y del documento de encargo considera todo lo contrario. Bien dijo Ferran Belda en Las Provincias lo dicho. Como encargan a quien dijo no es protegible el informe. Pues ya esta la respuesta

La citada organización recordaba en un documento de hace varios años que “es el primer edificio en Valencia en usar el hormigón armado, es una de las obras más relevantes del arquitecto Víctor Gosálvez”, a quien este ayuntamiento sigue negándole homenaje y tributo como aprobó e incumple la legislación. El hormigón armado no se utilizó solo para la estructura del edificio, sino también en elementos decorativos como ménsulas y basamentos, entre otros. Algo inusual en la época.

El autor del informe constata su reafirmación en el documento incluido en el Plan Especial validado en aquel momento por la Dirección General de Patrimonio.

La Lonja del siglo XX

Estimados lectores los Docks son como la Lonja de Valencia. En ese almacén se realizaban transacciones entre el puerto y particulares, teniendo una funcionalidad de almacenamiento y administrativa, siendo el único ejemplo existente en la ciudad de Valencia. Pues ven ya son varios los motivos para declararlo Bien de Relevancia Local no incluidos en el informe de Lozano.

Su valor arquitectónico es alto por su singularidad tipológica y valor constructivo por el uso de los materiales en su ejecución, sobre todo por el hormigón armado.

A y ahora viene lo de la memoria histórica tan bonita para algunos, pero queriente de olvido para otros. Estos almacenes, La Lonja portuaria del siglo XX tiene identificados, si identificados, más de 100 impactos de metralla en sus fachadas provocados por los diferentes bombardeos producidos entre 1937 y marzo de 1939 durante la Guerra Civil Española

¿Saben ustedes cuántos impactos de metralla tiene otros edificios de la ciudad como el Ayuntamiento de Valencia, la fachada barroca de la Catedral, la antigua iglesia de San Andrés, hoy San Juan de la Cruz, o diferentes edificios de la calle de la Paz, ¿etc.?  Como recuerda la citada organización del Circulo dedicada a instar y velar por el patrimonio histórico de inmuebles de la ciudad. Pues menos del centenar. Es necesario preservarlo y documentarlo. Hágase.

Se impulsa proteger otros, pero nada se sabe de ese informe

Y ahora viene lo bueno. El Ayuntamiento de Valencia ha impulsado la protección de distintos inmuebles de la llamada Arquitectura Moderna, un encargo hecho a Aumsa a mediados de 2024 del que públicamente poco se sabe. Entre esos edificios están la Torre Ripalda, conocida como La Pagoda, de Antonio Escario; El Colegio Alemán; la sede de la Confederación Hidrográfica del Júcar, del insigne Miguel Colomina, y el Veles de Vents. Todos a proteger pero claro los Docks no, no hay necesidad. Si, si la hay.

Edificio de Oficinas de Boluda

Y para continuar este papiro me pregunto porque motivo se lleva a la Comisión de Patrimonio del consistorio local valenciano su visto bueno o placet al proyecto de obras de la sede de Boluda en el puerto cuando el inmueble no esta protegido ni ambiental ni cosas parecidas. Y si no ya me dirán. Fue a una comisión y no tiene visos de volver ¿. Concedan permiso a esas obras donde no hay pinta de hotel alguno, me cuenta otro amigo llamado Parquímedes.

El lío del Hotel del Puerto

Y éste mismo caballero me indica algo también preguntándose como ahora se lía la de Dios con el hotel enfrente del Edificio del Reloj si nada se ha dicho desde su “aparición” en 2013 y aprobación en 2015 en el Plan Especial de La Marina por el Ayuntamiento de Valencia. Ni entre 2015 y 2023 nada hizo el Rialto, eso sí un anuncio dicho por la concejala de Desarrollo Urbano, la hoy europarlamentaria socialista Sandra Gómez en una Comisión de Urbanismo de quitarlo del plan. Ahí se quedó todo. En palabras huecas en una reunión porque si no me equívoco no hubo encargo alguno, sino corrijánme.

Ahora todas las fuerzas vecinales del Marítimo lo ven mal. Demandan modificar el Plan Especial para impedir la construcción de un rascacielos en el Puerto. ¿Van a hacer lo mismo con el futuro edificio de 15 alturas en la zona del solar donde se contemplaron un complejo de piscinas incluido inicialmente en Plan del Cabanyal pero cuya cantidad se quitó para aprobarse el documento urbanístico a toda prisa?

Aparece la Escalera Real

También piden los vecinos recuperar la “Escalera Real” tal como consta en el compromiso adquirido en Comisión de Urbanismo del consistorio entre todos los partidos políticos en la pasada legislatura, a propuesta del Partido Popular, a través de su actual concejal de Urbanismo Juan Giner, y la ceder a la ciudad de los terrenos portuarios de la parcela utilizada para uso deportivo restringido de los trabajadores del Puerto.