El ingeniero industrial Salvador Puigdengolas ha valorado de forma positiva el acuerdo alcanzado con los maquinistas, al considerar que responde a “reivindicaciones lógicas” orientadas a reforzar la seguridad del sistema ferroviario. Según ha explicado, el pacto contempla el aumento de plantilla para el control del material rodante con personal propio, así como medidas complementarias destinadas al mantenimiento de la infraestructura viaria, lo que “incrementa considerablemente las garantías” del servicio.
Puigdengolas ha advertido de que el contexto actual del transporte ferroviario es muy distinto al de hace décadas. “Ahora tenemos convoyes que pesan entre 300 y 500 toneladas y, además, se ha incrementado notablemente la frecuencia de paso”, ha señalado, subrayando que esta realidad exige una mayor inversión en mantenimiento para asegurar que las infraestructuras sean lo más seguras posible.
En este sentido, ha criticado que durante años la prioridad haya sido la construcción de nuevos kilómetros de vía en distintos territorios, cuando en muchos casos existen alternativas viables. A su juicio, habría sido más eficiente “destinar esos recursos a poner el foco en el mantenimiento de las infraestructuras ya existentes”.
El ingeniero también ha llamado la atención sobre el estado de las infraestructuras inauguradas con motivo de la Expo de 1992, cuya vida útil requiere ahora una inversión significativa. “Los condicionantes han cambiado y el tiempo de funcionamiento es elevado”, ha afirmado, defendiendo un modelo de conservación basado en un mantenimiento base, preventivo y correctivo que garantice su fiabilidad a largo plazo.
Más allá del ámbito ferroviario, Puigdengolas ha analizado la situación del sector europeo de la automoción, al que ha definido como “muy maduro y con una capacidad de producción muy eficiente”. En este contexto, ha avanzado que se abre un escenario competitivo con la próxima subasta de capacidad productiva, ya que fabricantes chinos buscan producir o ensamblar en Europa para evitar los aranceles de la Unión Europea.
En relación con el proyecto de parques inundables impulsado por la Generalitat, Puigdengolas ha defendido un enfoque mixto frente al riesgo de inundaciones. “No podemos evitar que caiga el agua, pero tenemos que complementar las medidas grises con las medidas verdes”, ha señalado. A su juicio, los parques inundables son una buena solución siempre que se acompañen de infraestructuras en cabecera, como espacios de laminación o embalses, que reduzcan el impacto del caudal.
Finalmente, ha criticado la falta de coherencia en algunas políticas hidráulicas, advirtiendo que “no puede ser que se obligue a hacer separativa entre aguas negras y pluviales y luego todas salgan por la misma canalización”, una situación que, según ha concluido, resta eficacia a las inversiones y aumenta los riesgos en episodios de lluvias intensas.



