Las comunidades autónomas con litoral han decidido unir fuerzas frente a la gestión de las costas por parte del Gobierno central. Así lo ha confirmado Marc García, director general de Costas, Puertos y Aeropuertos de la Generalitat Valenciana, tras un encuentro que ha calificado de «histórico». En esta reunión, que congregó a diez directores generales representantes de las autonomías costeras, se demostró una unión sin precedentes, independientemente del color político de cada región.
El principal motivo de queja de las autonomías es la intención del Ejecutivo de modificar normativas clave «de espaldas a los territorios». Según García, reclaman un «diálogo inmediato con transparencia» ya que las decisiones del Gobierno central afectan directamente a la seguridad jurídica, la conservación de los recursos y los proyectos de vida de los ciudadanos que habitan en la costa.
El director general valenciano ha sido muy crítico con la actitud del Ministerio, señalando que en las primeras reuniones no hubo representación estatal. «Sigue aplicando la máxima de divide y vencerás», denunció García, añadiendo que desde el Ejecutivo central «tampoco han convocado reuniones de forma coordinada para que se puedan buscar algún tipo de encuentro».
Ante este escenario, la primera conclusión del encuentro autonómico es el rechazo unánime a una política de deslindes que, aseguran, carece de «criterios técnicos, objetivos o transparentes».
Como respuesta, las comunidades han acordado pasar a la acción. El objetivo es redactar una nueva Ley de Costas que ofrezca soluciones a los grandes problemas actuales. Esta iniciativa estará liderada por la Comunitat Valenciana y Galicia, al ser las autonomías que más recientemente han aprobado legislaciones autonómicas en esta materia.
Para materializar esta defensa del territorio, se van a crear grupos de trabajo específicos. Su función será compartir información y establecer estrategias para luchar contra los deslindes desde un punto de vista técnico y administrativo, especialmente en un contexto donde «los temporales están afectando cada vez a más territorios».
Marc García concluyó su intervención con una dura advertencia sobre las consecuencias del abandono institucional de las infraestructuras y el territorio. «La falta de inversión es destrucción», sentenció. Para ilustrar esta afirmación, el director general recordó crisis recientes y pasadas: «Lo vimos con el apagón, lo vimos con la dana, lo vimos con el accidente de Adamuz y lo estamos viendo con el litoral».



