El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha reclamado en Bruselas la puesta en marcha de un “Frontex agroalimentario” y un control único en fronteras que garantice la reciprocidad en las importaciones y proteja al sector agrario valenciano. Barrachina ha mantenido una reunión de trabajo con el eurodiputado y portavoz del Grupo PPE en la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo, Herbert Dorfmann, en la que ha defendido que la Unión Europea “no puede permitirse puntos de entrada con reglas distintas” y ha pedido criterios homogéneos en puertos y fronteras. “Un Frontex agroalimentario, un control, una vigilancia firme en todas las fronteras de los 27 países, para que todo lo que entra cumpla las mismas condiciones que nuestros agricultores y ganaderos padecen”, ha afirmado.
El conseller ha señalado que el objetivo es competir en igualdad. “No tememos a la competencia internacional. Lo que tememos es el trato injusto, la desigualdad y la incapacidad de activar las cláusulas de salvaguarda cuando toca”, ha indicado y ha subrayado que la defensa del productor europeo “empieza por exigir reciprocidad real en estándares y controles”.
Barrachina ha lamentado que, cuando el mercado se distorsiona, “nadie en el Gobierno de España pide lo que ya está previsto”, en referencia a la activación de las cláusulas de salvaguarda. Al respecto ha defendido que no se puede dejar al productor “a merced de la desigualdad, mientras se exigen aquí controles y condiciones que no se están haciendo valer en la entrada de producto de terceros países». Por eso, ha pedido que “Europa no dependa de una petición nacional que llega tarde o no llega y que el mecanismo funcione de forma automática cuando se cumplan los criterios”.
Cláusulas de salvaguarda
En este sentido, Barrachina ha insistido en que las cláusulas de salvaguarda ya aprobadas deben funcionar como instrumentos operativos. Ha pedido que se activen con criterios objetivos y de manera automática, para que la respuesta llegue cuando aún hay campaña y el daño es reversible. “Una salvaguarda que llega tarde no protege”, ha señalado, y ha reclamado procedimientos ágiles ante entradas masivas, distorsiones de precios o daño directo a sectores sensibles.
El conseller ha vinculado esta exigencia a la realidad económica del sector agroalimentario valenciano, que atraviesa un momento claramente ascendente. En declaraciones tras la reunión, ha recordado que el sector agroalimentario de la Comunitat Valenciana “ha vuelto a batir otro récord”, con 10.197 millones de euros en exportaciones, un 8 % más que el año anterior. Además, Barrachina ha añadido que la Comunitat Valenciana registra un superávit comercial de 200 millones de euros y que, dentro de ese resultado, “el sector agroalimentario aporta un saldo positivo de 3.500 millones”, al vender al exterior más de lo que compra. Con esas cifras, ha defendido que se está hablando de un sector fuerte, sólido y estratégico para el empleo y el territorio.
Por último, Barrachina ha agradecido el trabajo del conjunto del sector y ha reiterado que la Generalitat seguirá defendiendo en Europa “las mismas reglas de juego” para quien produce aquí y para quien quiere vender aquí.


