Miren desde esta primera línea expongo mi desacuerdo con las palabras con el Concejal de Grandes Proyectos y Patrimonio del Ayuntamiento de Valencia, José María Olano, sino también mi reprobación. Uno puede pensar en catalán, en valenciano y sus ideas propias y particulares pero usted representa a todos los residentes de la ciudad de Valencia y con sus afirmaciones, en pleno y son recogidas en acta, ha originado el total desprecio no ya solo del movimiento vecinal, al que respeto.
Soy valedor de dos premios como reconocimiento a mi carrera profesional en el periodismo por mi defensa del movimiento vecinal e información veraz del mismo en sus reivindicaciones y no podía quedarme sin escribir esto. Sería un insulto a estas distinciones y lo es al movimiento vecinal. Por cierto no me gustan los bonsais y uno lo recibí cuando me entregaron el primer premio allá en el Alameda Palace en 1991 con Miguel Wiergo como maestro de ceremonias y alcaldesa, Clementina Rodenas.
Desconozco donde vive, y no me interesa, pero más me preocupa que usted desconozca si existe o no asociación de vecinos en su barrio. Me parece que a partir de ahora su director general de Participación Ciudadana y sus concejales seguirán siendo recibidos con educación por el movimiento vecinal pero si no se rectifica pronto los recelos van a ir a mayores. Alcaldesa, María José Catalá, has sido siempre respetuosa con estos colectivos en tus visitas, reuniones y recogiendo sus demandas pero con lo dicho por Olano ¿tienes algún objetivo?
El tejido asociativo no es el único de la ciudad pero sí el que sale a la calle cuando los barrios, sus residentes claman soluciones, y ahora usted señor Olano debe escuchar. Es cierto que la militancia en este colectivo es critica y no es la única pero ello no es óbice para respetar. La Federación de Vecinos debe hablar ya para exigir rectificación y la Confederación Vecinal de ámbito autonómica también.
Rita Barberá, alcaldesa de esta ciudad durante 25 años jamás le faltó el respeto al movimiento vecinal. Cierto es que hubo desencuentros pero nunca se le faltó la educación debida. Siempre estuvo con vecinos y con el movimiento vecinal
Claro la memoria es pequeña para recordare los logros del movimiento vecinal. El señor Olano igual no estuvo con Sol Romeu para reclamar eliminar el semáforo de Europa o en las calles de la Malvarrosa clamando el fin del tráfico de drogas o con los de Nazaret denunciando la salida de cosas raras por sus grifos o con los de El Carmen para mejorar el centro histórico. ¿Dónde estaba usted? Quizás también para otros asuntos también se este desenvolviendo de la misma manera generando crispación que afectará al futuro de los votantes sino se arregla.
El movimiento vecinal merece respeto, presidenta María José Broseta y presidente Juan Antonio Caballero defiendánlo.



