El economista Fernando Martínez ha desgranado las claves ocultas tras los últimos movimientos geopolíticos de la administración Trump, apuntando a una estrategia de supervivencia monetaria y control energético global. Según Martínez, el tablero internacional se está moviendo por una razón de peso: «el dólar no está siendo la moneda de referencia en el mercado internacional y en su interior la reserva federal también tiene serias dudas».
Bajo esta premisa, el experto asegura que la Casa Blanca ha iniciado una ofensiva para «estrangular a los proveedores de China, tanto en crudo como en materiales preciados para desarrollar la industria». Sin embargo, Martínez alerta de la peligrosa paradoja de esta maniobra: «hay una contradicción clara porque el principal comprador de deuda están siendo los chinos».
Uno de los puntos más reveladores de su análisis es lo que denomina la «teoría del 20-20» respecto al dominio del mercado de hidrocarburos. Martínez sostiene que «Trump se ha metido en Venezuela para tener bajo control esa cantidad del petróleo mundial y ahora con Irán, cuando se desencalle el estrecho de Ormuz, conseguirá ese porcentaje».
Esta táctica busca acaparar las llaves del suministro global. «Hay que ver los mapas y como están las conexiones entre las zonas productoras y todos los países, porque todo pasa por el mismo punto y ahí va a entrar en un encorsetamiento», ha explicado el economista.
Las consecuencias de este pulso entre potencias se notarán en el bolsillo del consumidor y en la cuenta de resultados de las empresas. Martínez pronostica un escenario inflacionista en el transporte: «Aquí los contenedores van a ser más caros ya que se van a mover por más millas y con un gran gasto de combustible».
El economista ha advertido que «veremos durante estas semanas si la estrategia de Trump va a suponer un detraimiento en el tráfico de mercancías», debido a las nuevas rutas y aranceles que buscan que China tenga que «buscar nuevos mercados».
Finalmente, Martínez ha lamentado la falta de previsión de los inversores ante un escenario que se veía venir. «Esto estaba anunciado porque Trump hace arengas con tiempo atrás, pero los mercados no estaban del todo preparados», ha concluido.


