El economista Juan Carlos Sanchis ha realizado un profundo análisis sobre la reacción de los mercados ante la escalada de tensión internacional, dibujando un escenario marcado por la incertidumbre a corto plazo y las consecuencias energéticas para el viejo continente. Sanchis ha reconocido el nerviosismo actual de los inversores, señalando que «en el corto plazo hay miedo y los mercados reaccionan en esa dirección», aunque ha mostrado su confianza en que «en el medio plazo se podrá regular buscando una buena estabilidad».
Sin embargo, el experto ha destacado un indicador alarmante que rompe con las tendencias de crisis anteriores. «Se está viendo que cuando había crisis, la gente tendía a conservar oro porque es un activo refugio, pero ahora mismo, el oro está completamente desbocado», ha subrayado, evidenciando la magnitud de la preocupación financiera.
El miedo no solo afecta a la bolsa, sino al flujo de capitales estratégicos. Sanchis ha puesto el foco en regiones como Dubai, describiéndolo como «un destino exótico donde se encuentran rentabilidades altas» y que actúa como emisor de capital «que busca invertir en nuestro país y en Europa». No obstante, ha advertido de que, ante el actual clima bélico, «se va a producir una paralización clara» de estas inversiones.
Sobre el comportamiento de los parqués bursátiles, el economista ha matizado las caídas, recordando que «las bolsas no descuentan las cosas que no se saben». A su juicio, «si solo caen un 1 o 2, lo estructural ya venía de antes», restando peso al impacto inmediato del conflicto en los índices generales si no hay un desplome mayor.
La parte más crítica de su intervención se ha centrado en la geopolítica y el papel de Estados Unidos frente a Irán. Sanchis ha explicado que el trasfondo del conflicto radica en que «hay un enriquecimiento de uranio que EE.UU. no puede permitir para que esto no amenace a sus bases en Europa».
El economista ha denunciado la doble cara de la diplomacia norteamericana, afirmando que «EE.UU. es capaz de negociar en Ginebra con Irán ese desarme nuclear y por la noche atacar al país». En esta ecuación, Sanchis tiene claro quién paga la factura: «El mayor perjudicado va a ser Europa, donde no se le ha consultado para nada y le va a afectar gravemente el aumento del petróleo«.


