El analista político Juanvi Pérez ha realizado un doble análisis sobre la actualidad nacional e internacional, poniendo el foco en las presuntas irregularidades de la instrucción judicial de la dana y en la creciente tensión en Oriente Medio. En clave doméstica, Pérez ha calificado la investigación actual como «peculiar», señalando directamente una intencionalidad partidista en los procedimientos.
«Se ha llamado al líder de la oposición del Gobierno de España y no a otros responsables de las administraciones directamente implicadas«, ha criticado el analista, para quien esta selección de comparecientes demuestra que «aquí hay un sesgo político claro».
Pérez ha profundizado en lo que considera una falta de exhaustividad en la causa. A su juicio, el juez «no ha abierto el espectro de investigación», ignorando testimonios clave que ya se han escuchado en sede parlamentaria.
«En el Senado sí que han tenido presencia mandos policiales, señalando que tenían las manos atadas e indicando que los cargos políticos no daban el visto bueno», ha recordado el analista. Sin embargo, lamenta que esta revelación sobre la paralización política de las fuerzas de seguridad no haya tenido consecuencias legales, ya que «ahora no ha pasado esa repercusión a la instrucción».
En el plano internacional, Juanvi Pérez ha dibujado un escenario preocupante con Irán como eje desestabilizador. El experto ha recordado la importancia vital del Estrecho de Ormuz, por donde «pasa el 20% del petróleo y del gasóleo» mundial.
El peligro, según el analista, radica en las alianzas estratégicas del régimen de los Ayatolás: «Es el principal proveedor de petróleo de China y suministrador de armamento a Rusia, con todo lo que eso conlleva en estos momentos». Además, ha definido al país persa como una nación que «representa claramente el mayor extremismo radical, siendo un país causante de muchos conflictos».
Finalmente, Pérez se ha mostrado escéptico sobre la posibilidad de un cambio de régimen a corto plazo debido a la férrea estructura de poder interna. «El sistema político de Irán es muy complejo, donde los Ayatolás tienen muchas facciones tribales que han acabado con cualquier intención de oposición», ha explicado, concluyendo que «aquí no sabemos si se va a poder dar una transición».



