El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha realizado esta mañana una declaración institucional de máxima urgencia para definir la postura de España ante la explosión de violencia en Oriente Medio. Tras los ataques del pasado sábado perpetrados por Estados Unidos e Israel, y la posterior respuesta de Irán bombardeando nueve países de la región, Sánchez ha querido ser tajante recuperando una consigna histórica de la izquierda española: «No a la guerra».
El jefe del Ejecutivo ha expresado la solidaridad de España con las naciones atacadas por el régimen iraní, pero ha centrado su discurso en la negativa a participar de una escalada bélica. La posición del Gobierno se resume en tres negativas rotundas: «No a la quiebra de un derecho internacional, no a asumir que el mundo puede resolver sus problemas a base de conflictos y no a repetir los errores del pasado», ha sentenciado .
Sánchez ha trazado un paralelismo con conflictos anteriores, admitiendo que «aún es pronto para saber si la guerra de Irán tendrá consecuencias semejantes como la de Irak». Sin embargo, ha asegurado que de este enfrentamiento «no va a salir un orden internacional más justo ni mejores servicios públicos».
En el plano diplomático, Sánchez ha asegurado que España trabajará con los aliados europeos para dar una respuesta coordinada y colaborará con los países de la región que abogan por la paz. El Gobierno exigirá un «cese de las hostilidades» a todas las potencias involucradas.
Sánchez ha apuntado con un mensaje de firmeza ante posibles presiones internacionales: «No vamos a dejar de ser contundentes por miedo a las represalias de algunos», afirmando que esta postura pacifista está respaldada por «muchos gobiernos que piensan como España».
El presidente ha advertido a la ciudadanía de que «nadie sabe con certeza qué pasará ahora», pero ha pedido realismo para «estar preparados para la posibilidad de que sea una guerra larga».
Consciente del impacto que la inestabilidad en la zona —clave para el mercado energético— puede tener en la economía nacional, Sánchez ha anunciado que el Gobierno ya está «estudiando escenarios y medidas para ayudar a los hogares, las empresas y los autónomos».
El objetivo es blindar la recuperación económica frente a las turbulencias que se avecinan. Además, ha confirmado que se va a «asistir a los españoles que se encuentran en Oriente Medio» ante la peligrosidad de la situación.



