El ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, Andrés Romera, ha realizado un contundente análisis sobre la escalada de tensión en Oriente Medio, desnudando las verdaderas consecuencias económicas que sufrirá el Viejo Continente. Romera ha trazado un paralelismo directo con crisis recientes, asegurando que el escenario actual «es una repetición literal de la guerra de Ucrania, donde cayeron las bolsas y los precios aumentaron».
El experto no ha dudado en señalar los errores de cálculo de la administración norteamericana: «Este conflicto no interesa a Occidente y Trump se pensaba que iba a ser una intervención tranquila como pasó en Venezuela». Sin embargo, la realidad ha desbordado esas previsiones iniciales. «Ahora han puesto una línea continuista y esto se puede ir de las manos a nivel bélico y económico, donde Trump e Israel han organizado una guerra que nos afecta a todos», ha sentenciado.
Uno de los mayores temores de Romera a corto plazo es el estrangulamiento de las rutas comerciales marítimas. «Me preocupa que, si Trump quiere seguir con esta guerra, puede colapsar el estrecho de Ormuz y ahí todos los fletes subirían exponencialmente», ha advertido.
En este tablero global, el ingeniero dibuja un panorama de perdedores y ganadores muy definidos. Mientras que «China e India necesita el petróleo de esta zona para su producción industrial», las consecuencias para nuestro territorio son de sumisión energética: «Europa se va a convertir mucho más dependiente de EE. UU.».
Para Romera, este movimiento no es accidental. «Aquí la estrategia económica está clara de Trump y los perjudicados con la inflación vamos a ser nosotros», ha denunciado, recordando que este trato es injusto para los aliados tradicionales porque «la UE no es un competidor comercial de EE. UU., sino que tenemos una competencia leal donde transferimos materias primas, conocimientos y productos».
Finalmente, el ingeniero ha querido lanzar un aviso a navegantes sobre la seguridad energética nacional. Aunque actualmente «las reservas las tenemos altas», ha puesto sobre la mesa un dato preocupante: alcanzan «solo para un mes».



