Valencia y su área metropolitana se ha convertido en una gigantesca Galería de Arte que bajo el nombre de Fallas, que no monumento cuya acepción para eso ya esta La Lonja aunque estos días no es digna de ver mucho.
Una Galería de Arte donde sus protagonistas son algo más de 166 artistas falleros, cuyo oficio sigue sin reconocerse oficialmente, una pena que aún sigamos así en el siglo XXI a los 10 años de aprobarse por la Unesco la declaración de Patrimonio Mundial de la Humanidad. Es necesario repensar esa situación lo cumplido, que se cumple y qué debe cumplirse
Dicho y dije lo de los 166 a quienes poco se les reconoce su valor y arte. Todos los partidos políticos prometen como aquella frase de Fernando Onega, estimado y apreciado periodista fallecido hace poco, Puedo prometer y prometo, acuñada por el siempre apreciado presidente del Gobierno, Adolfo Suárez.
Ciudadanos, con su portavoz al frente, aunque a algunos les cueste reconocerlo; el presidente del Consell Valencia de Cultura entonces arquitecto que no ha dejado de serlo, José María Lozano, y el equipo del gran maestro, José Ramón Espuig, hicieron todos al unísono un decálogo para evitar la “muerte” de la Ciudad del Artista Fallero (CAF).
El fallo fue que ni Giner, ni el alcalde Joan Ribó, ni la portavoz Sandra Gómez, ni los del PP lo llevaron a acuerdo de junta de gobierno, entonces si hubiese sido de obligado cumplimiento. En resumen, la muerte acecha a la CAF.
Sólo ha habido un movimiento curioso él venido de la mano de Compromis en el Congreso de los Diputados. Ni PSOE, ni PP, ni Vox ha movido un dedo en todo este tiempo, que me conste, para elevar a oficio la profesión de artista fallero. Lo hizo Águeda Micó, diputado de la formación naranja en diciembre, pero ¿cómo esta el asunto transcurridos 3 meses?
Micó registró en el Congreso una Proposición No de Ley (PNL) para reclamar al Gobierno Central ejecutar «de una vez el reconocimiento profesional y fiscal de la profesión de artista fallero, un compromiso ya incorporado en los Presupuestos Generales del Estado de 2023 pero que, a día, continúa sin hacerse efectivo”. Cosas curiosas de los políticos incorporar algo hace tres años, pero no ponerlo en marcha.
Ahora les escribo como está la situación:
La iniciativa sigue en una fase parlamentaria inicial o de tramitación, sin culminar en una medida efectiva por parte del Gobierno.
Situación actual
La PNL ha sido registrada en el Congreso de los Diputados, pero eso no implica su aprobación automática.
Este tipo de iniciativas se debaten en comisión (normalmente Cultura o Industria). NO SE HA REUNIDO Y, POR TANTO, NO SE HA DEBATIDO.
Pueden aprobarse, modificarse o rechazarse.
No tiene carácter vinculante, es decir, aunque se apruebe, no obliga legalmente al Gobierno, pero sí ejerce presión política.
Estado práctico del reconocimiento. No se ha materializado todavía. No existe el epígrafe específico en el IAE para artistas falleros. Tampoco se ha incorporado plenamente al Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales. El compromiso recogido en los Presupuestos de 2023 sigue sin ejecutarse.
¿Qué se busca? Forzar al Gobierno a cumplir lo prometido, Visibilizar el retraso administrativo. El tema está abierto pero bloqueado en la práctica: hay reconocimiento político del problema, pero sin avances administrativos reales.
En resumidas cuentas, queridos artistas falleros, en especial a los 166 de Valencia y el área metropolitana, ya sabéis poco caso se os hace en el Congreso. Han pasado 3 meses y el ciudadano de a pie ni vosotros ni nosotros los periodistas entendemos porque no se debate esta cuestión ni porque el Gobierno no lleva a cabo algo aprobado. ¿Queréis matar al artista fallero? No, no podréis.
Dedicado a mi estimado y apreciado amigo, el gran artista fallero Ximo Esteve. Te jubilas con honor y para Charles Chaplin, que bonito se te ve en la Plaza del Ayuntamiento Redimonis. Por los 166.



