martes, 13 de octubre de 2026

Pascual Broch, expresidente Fecoreva: «Hay un cambio climatológico que hay que prevenirlo, pero es fundamental defender la agricultura propia»

La lucha contra los grandes incendios forestales y los efectos adversos del clima pasa inexorablemente por el mantenimiento de la actividad en el campo. Así lo ha defendido Pascual Broch, expresidente de Fecoreva, quien ha reflexionado sobre la situación de emergencia actual a partir de las declaraciones en El Intercafé.

Para Broch, la evidencia del escenario ambiental es innegable, afirmando que «hay un cambio climatológico que hay que prevenirlo». Sin embargo, advierte que la mejor barrera contra este fenómeno y el avance de las llamas es el propio sector primario, subrayando con contundencia que «hay que defender la agricultura propia de las zonas porque no se pueden abandonar los terrenos».

El expresidente de Fecoreva ha querido reivindicar el papel proactivo e indispensable de su sector durante esta crisis forestal. «Las comunidades de regantes siempre somos solidarios», asegura Broch. Para ilustrarlo, ha detallado cómo intervinieron las infraestructuras hídricas locales para intentar frenar el avance del fuego: «Ponemos en marcha nuestras balsas para coger agua y regar al máximo todos los campos llenando las tuberías para que pudieran actuar como terrenos húmedos e hicieran su función».

Además de esta colaboración técnica sobre el terreno, el representante agrícola celebra el clima de entendimiento alcanzado frente a la catástrofe. «En este caso se ha apartado la interpretación partidista y política de que ha pasado», señala Broch, valorando muy positivamente que «ahora nos hemos juntado todos los agentes tanto de la administración como de los entes que estamos en el territorio para coordinarnos».

Sobre los factores que favorecen esta virulencia en los incendios, Broch apunta directamente a las temidas condiciones extremas. «El escenario pasa por el 30-30-30, que es cuando se tienen más de 30 grados, menos dl 30% de la humedad y rachas de viento de 30 kilómetro por hora», explica. Ante este polvorín meteorológico, el experto insiste en que «hay que buscar prevenir ante cualquier caso y una rápida respuesta porque la realidad puede ser muy complicada».

Respecto al balance de daños del actual frente, las cifras son trágicas para la región. «Ya se han superado las 10.000 hectáreas, aunque el fuego está más perimetrado», expone el expresidente, recordando la inmensa pérdida que esto supone: «El paraje que tenemos afectado pertenece a una zona muy fértil y con variedad de animales por lo que aquí había mucha vida».

Finalmente, de cara a la evolución y extinción definitiva de las llamas, Broch advierte que «inicialmente es que pueden haber rescodos en ese perímetro». Por este motivo, ha remarcado que «la idea es trabajar con medios aéreos para que se puedan reducir esas zonas que pueden saltar hacia el interior».

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