El CEO del think tank I-Deas, Albert Brand, ha instado a replantear el modelo territorial y urbanístico tras los últimos episodios de temporales e inundaciones, advirtiendo de la necesidad de actuar con responsabilidad compartida.
“Debemos repensar el territorio y sus construcciones, pero veremos quién pagará la fiesta, porque la gente que ha comprado en esos puntos no tiene la culpa de que se permitiera o que ahora cambiara la situación”, señaló Brand, en referencia a las viviendas y negocios ubicados en zonas de riesgo.
El experto alertó además de que los efectos del agua no se limitan al momento del temporal, sino que tienen un impacto prolongado sobre las estructuras. “El agua causa daños cuando viene, pero también cuando se va, porque muchos edificios han estado dañados por el impacto y por el tiempo que ha estado ahí almacenada, que puede provocar complicaciones en el futuro en muchos inmuebles”, advirtió.
Otro de los puntos destacados por Brand fue la necesidad de garantizar condiciones de seguridad y evacuación accesibles. “Se debe garantizar también las condiciones de seguridad, tanto para la propia como para tener medidas de evacuación accesibles para todas las personas, algo que los técnicos deben abordar con frecuencia”, apuntó.
Con estas declaraciones, el CEO de I-Deas reclamó un debate riguroso y técnico sobre cómo adaptar el territorio a fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes, subrayando la importancia de definir quién asume los costes y cómo proteger a la ciudadanía.



