El Pleno del Ayuntamiento de Xirivella ha aprobado por unanimidad el nombramiento de Vicent March Cervera como Hijo Predilecto del municipio, en reconocimiento a sus más de cuarenta años como síndico de la acequia de Xirivella y en el Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia, la institución de justicia basada en la costumbre, más antigua de Europa y declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Este nombramiento reconoce, no solo una trayectoria ejemplar en la defensa del patrimonio hidrológico y agrícola del municipio, sino también una vida entera dedicada al servicio público, la transmisión de valores y la preservación de nuestras raíces.
Para la alcaldesa, Paqui Bartual, Vicent March “representa como nadie los valores que definen a Xirivella: el respeto por la tierra, la palabra dada, la ayuda entre vecinos, el trabajo honesto y silencioso de quienes construyen pueblo cada día desde la humildad y el compromiso”. Añadió que “para ser síndico del Tribunal de las Aguas hay una condición esencial: ser un hombre bueno. Y Vicent lo ha demostrado con creces durante toda su vida”. La fecha del acto oficial de entrega del título de Hijo Predilecto será anunciada próximamente por el consistorio.
El expediente aprobado destaca que la labor de March ha sido fundamental para garantizar la continuidad y operatividad de la séquia de Xirivella, como parte del complejo sistema de riego tradicional de la Vega de Valencia. Entre sus funciones como síndico destacan la gestión de turnos de riego, la resolución de conflictos entre regantes, el mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas y la representación de Xirivella en una institución de proyección internacional.
Labrador
Además de su papel como síndico, Vicent March fue concejal del Ayuntamiento de Xirivella en 1974, clavario de la Mare de Déu de la Salut, miembro de la Penya Taurina y comerciante de cebollas. Su figura representa a una generación entera de labradores que han trabajado de sol a sol por la huerta y el bienestar del municipio.
El pasado 29 de julio, el Ayuntamiento de Xirivella ya rindió un homenaje institucional a Vicent March, con la presencia de los miembros del Tribunal de las Aguas. En ese mismo acto, la alcaldesa anunció un símbolo duradero para recordar ese legado: una cebera, que ya luce en la rotonda del acceso oeste del municipio, como homenaje al mundo agrícola y a las raíces que Vicent representa.
Con este nombramiento, el municipio quiere consolidar ese reconocimiento y dejar constancia institucional de lo que representa su figura: un legado humano, patrimonial y cultural de valor incalculable. El título de Hijo Predilecto distingue a aquellas personas que, por su trayectoria vital, han contribuido al prestigio del municipio. Con esta declaración, Xirivella pone nombre propio al orgullo de ser pueblo.



