El presidente de la Asociación Profesional de Periodistas Valencianos, Héctor González, ha mostrado su preocupación por la falta de avances estructurales para hacer frente a los episodios recurrentes de inundaciones en la Comunitat Valenciana, una situación que, según advirtió, mantiene a la población en un estado permanente de inquietud y temor.
González aseguró que el escenario actual apenas ha cambiado respecto a años anteriores, lo que provoca que cualquier aviso meteorológico se viva con auténtico miedo. “Seguimos prácticamente como estábamos porque la situación está igual que hace unos años, por lo que la situación de temor ante cualquier alerta se convierte en realidad en terror”, señaló.
El presidente de la asociación lamentó la ausencia de medidas concretas a corto plazo que permitan avanzar en las infraestructuras necesarias para minimizar los riesgos. Según explicó, “lo único planificado es el proyecto de parques inundables, que además era del anterior Consell”, una circunstancia que, a su juicio, evidencia la falta de una estrategia integral y actualizada.
González insistió en que la sociedad no debe normalizar las imágenes de inundaciones que se repiten cada año. “No debemos acostumbrarnos a estas imágenes ni a pensar que es algo habitual. Es una realidad que sufrimos de verdad los valencianos y se deben tomar medidas bien concretas”, afirmó, reclamando una mayor concienciación y acción por parte de las administraciones.
En este contexto, puso el foco en la situación de los ayuntamientos, que suelen ser el primer punto de contacto de la ciudadanía. “Los vecinos siempre llaman al ayuntamiento para saber posibles soluciones, cuando son los que están para lo bueno y para lo malo, aunque muchas veces no tengan competencias definidas ni puedan ejecutar los fondos que tienen en sus cuentas”, explicó.
Asimismo, González reclamó una mayor sensibilidad de los partidos políticos hacia las reivindicaciones del ámbito local. Consideró que los alcaldes, además de representantes institucionales, forman parte de la militancia y del tejido social de sus municipios, por lo que sus demandas deberían ser escuchadas con mayor atención y menos consignas partidistas.
Finalmente, advirtió de una falta de coherencia y voluntad política que, en su opinión, está dañando la credibilidad de las grandes formaciones. “Hay una diferencia entre lo que se predica y lo que se ejerce. En estructuras muy grandes se cuelan perfiles con malas prácticas, lo que acaba debilitando a los partidos tradicionales y favoreciendo el avance de posiciones más extremistas por el descrédito que se genera”, concluyó.



