La exembajadora de Venezuela ante la Unión Europea, María Ponte, ha afirmado en el programa El Intercafé. que el inicio de año está marcado por un escenario “históricamente esperanzador” para la población venezolana, aunque acompañado de una fuerte incertidumbre y tensión social. Sus declaraciones se producen tras los últimos acontecimientos políticos en el país, que Ponte describe como una salida forzada del poder de Nicolás Maduro y su entorno, una afirmación que formula desde su posición como opositora en el exilio.
“Estamos comenzando el año de la mejor manera para los venezolanos, pero con emociones encontradas”, ha señalado. Según ha explicado, la posibilidad de un cambio político largamente esperado se está produciendo “de una forma convulsa”, con la movilización de colectivos armados que, a su juicio, buscan “generar terror y silencio en la población”.
Ponte ha apuntado directamente al papel de Estados Unidos en este proceso y a la figura del expresidente Donald Trump, de quien ha destacado su estilo de comunicación. “Trump tiene una manera muy particular de comunicar, pero era claro lo que iba a suceder por los pasos previos que estaba dando”, ha afirmado, añadiendo que “aún quedan muchas cabezas de este monstruo por atajar”.
En este contexto, la exembajadora ha sido especialmente crítica con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, a quien ha señalado como una figura clave en el actual escenario. “A los opositores siempre nos han llamado los cachorros del imperio, pero ahora la verdadera cachorra es Delcy Rodríguez”, ha manifestado.
Ponte también se ha referido a la liberación de presos políticos, destacando que los primeros excarcelados han sido “cinco políticos con nacionalidad española”, un hecho que, en su opinión, evidencia “la existencia de un canal fluido entre el Gobierno de España y la administración venezolana”.
Sobre el proceso de transición, ha defendido que suele requerir la participación de figuras procedentes del propio régimen anterior. “Entendemos que las transiciones siempre cuentan con un agente del sistema del que se está saliendo para crear un puente hacia el nuevo modelo”, ha explicado, señalando que, en su visión, corresponde a Delcy Rodríguez “adecuar y limpiar el terreno” para una futura democratización, aunque ha advertido de que “aún quedan muchos puntos de fuerza”.



