Indignación y enfado. Viaje a Madrid para nada. Reunión en balde. El conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, ha tildado de «chantaje» la propuesta de financiación presentada por el Gobierno central tras la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) celebrada este miércoles. El responsable de las cuentas valencianas ha mostrado su indignación ante la falta de una «contestación clara» por parte de la ministra María Jesús Montero sobre la creación de un fondo transitorio de nivelación, una medida que el Consell considera vital para paliar la infrafinanciación estructural de la autonomía hasta que se materialice una reforma definitiva del sistema.
La cita, que ha terminado con un rechazo frontal de casi todas las comunidades autónomas —excepto Cataluña—, ha servido para que Rovira acuse a la ministra de actuar con fines electoralistas ante su próxima candidatura en Andalucía. Según el conseller, el Ejecutivo «ha querido a última hora presentar un modelo que se han sacado como un conejo de la chistera», una propuesta que situaría a la Comunitat Valenciana como la tercera más beneficiada en 2027 con 3.669 millones, pero que, según los informes de Fedea manejados por el PP, no permitiría a los valencianos alcanzar siquiera la media de financiación por habitante.
Puro marketing político es la definición que el conseller ha dado al encuentro en el Ministerio, criticando que Montero «ha venido a hacerse la foto» sin aportar cifras que no se conocieran ya por los medios de comunicación. «Nos vamos con los mismos datos con los que vinimos», ha lamentado Rovira, quien también ha desmentido tajantemente que el Partido Popular haya bloqueado el diálogo: «Ha mentido claramente diciendo que ha sido el Partido Popular quien no ha querido colaborar, cuando las comunidades no han sido convocadas para establecer ninguna reunión».
En este contexto de tensión, el conseller ha recordado que la deuda de la Comunitat es «muy elevada» precisamente por el déficit de financiación y ha censurado que el modelo no se haya debatido previamente en las comisiones de trabajo del Consejo. Para el representante valenciano, el plan del Gobierno nace «viciado» por los acuerdos con ERC y busca favorecer a Cataluña y a la propia Andalucía por interés partidista: «Simplemente se ha reconocido que la situación de la Comunitat Valenciana es mala de la partida. Esa es la pura realidad».


