El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se ha desplazado este lunes a Córdoba para conocer de primera mano la evolución de la situación. A través de la red social X, ha trasladado su agradecimiento a los equipos de rescate y sus condolencias a las víctimas y sus familias.
Puente ha señalado que se trata de un accidente “raro y difícil de explicar”, destacando que el tren de la compañía Iryo, implicado en el choque, era relativamente nuevo y que la infraestructura ferroviaria había sido renovada recientemente.
El siniestro se produjo a las 19:39 horas del domingo, cuando un tren de Iryo que había salido de Málaga a las 18:40 con destino Madrid, con 317 personas a bordo, descarriló sus tres últimos vagones. Estos invadieron la vía contigua, por la que circulaba en ese momento un tren Alvia de Renfe con destino a Huelva, que también descarriló tras el impacto.
Como consecuencia del choque, dos vagones del convoy de Renfe salieron despedidos y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros, provocando uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en España en los últimos años.



