El ingeniero de Caminos, Canales y Puertos Andrés Romera ha analizado las imágenes difundidas tras el reciente accidente ferroviario y ha señalado que, aunque se observa claramente un tramo de carril arrancado, este hecho no parece ser el origen directo del descarrilamiento, al haberse producido en una recta y contar los trenes con sistemas diseñados para absorber este tipo de irregularidades.
Según ha explicado Romera, los boggies, elementos fundamentales del tren que incorporan doble eje, están preparados para repartir cargas y absorber pequeñas anomalías en la vía. “No es muy normal que se arranque un pedazo del carril, pero tampoco creo que sea el motivo del descarrilamiento”, ha afirmado, apuntando a que este tipo de estructura suele compensar ese tipo de fallos puntuales.
El ingeniero también ha indicado que el carril cumple una función clave en el sistema ferroviario, ya que devuelve las corrientes eléctricas a la catenaria. En ese sentido, ha destacado que si el carril se hubiera cortado previamente al accidente, el centro de control lo habría detectado de forma inmediata. “Si faltara un trozo de carril, el centro de mando se habría dado cuenta”, ha subrayado.
Romera ha planteado como hipótesis que el daño visible en el carril pueda ser una consecuencia y no una causa del accidente. “Si un tren descarrila y las ruedas ejercen presión sobre una soldadura, puede arrancarla perfectamente”, ha explicado, reforzando la idea de que el impacto posterior podría haber generado esa rotura.
En cuanto a las inversiones realizadas en la infraestructura, el ingeniero ha recordado que en un tramo de 65 kilómetros se destinaron 37 millones de euros, principalmente para la sustitución del balastro en 23 kilómetros de vía, una actuación que lleva más de un año en funcionamiento. No obstante, ha puesto el foco en que este tipo de obras no siempre van acompañadas de una renovación integral de la vía.
Romera ha ampliado el análisis al conjunto del Corredor andaluz, donde se han invertido cerca de 700 millones de euros, la mayor parte antes de la llegada de Óscar Puente al Ministerio. Según ha detallado, gran parte de esos fondos se destinaron a túneles, puentes y sistemas de seguridad, pero no a la renovación completa de vías que, en muchos casos, han quedado obsoletas.



