El responsable de pymes en Tbig Finance, Alberto Martínez, ha hecho balance de un año marcado por la dificultad de acceso a la financiación, pero que, pese a ello, ha dejado un saldo positivo en términos de actividad y ventas para muchas pequeñas y medianas empresas. “Ha sido un año con muchos retos por delante y, sobre todo, con complicado acceso al crédito, pero a nivel de ventas, con casi todas las pymes con las que trabajamos, ha sido un buen año”, señaló.
Martínez se muestra moderadamente optimista de cara al futuro inmediato y confía en la entrada en una fase de crecimiento y consolidación de proyectos, siempre condicionada por el contexto internacional. “Somos un país muy potente y atractivo, donde se genera mucho comercio. Si la coyuntura internacional acompaña, entramos en una etapa de mayor estabilidad”, afirmó.
No obstante, el experto advierte de que, más allá de sectores que funcionan mejor que otros, existe un problema transversal que afecta a muchas empresas: la falta de liquidez. “La caja es el gran cuello de botella. Es clave revisar márgenes, productividad y la estrategia financiera, porque muchas pymes llegan a nosotros con el agua al cuello”, explicó.
En este sentido, Martínez quiso desmontar ciertos estereotipos sobre el empresariado. “La pyme no está dirigida por millonarios, aunque a algunos les vaya muy bien. Son personas que ponen casi todo su patrimonio y avales personales en juego, que muchas veces no cobran para poder atender todos los pagos”, subrayó. Además, criticó la presión fiscal y administrativa: “En Hacienda se parte muchas veces de la culpabilidad por delante, generando situaciones claramente injustas”.
De cara a la inversión y al acceso a financiación, el responsable de pymes de Tbig Finance destacó la importancia de la confianza y la planificación. “Para que alguien invierta tiene que haber detrás un modelo de negocio potente y claro, con una hoja de ruta bien definida”, indicó. Aunque los agentes financieros analizan el pasado, aseguró que el foco está cada vez más en el futuro: “Se valora mucho lo que puede suceder en los próximos meses y las perspectivas que genere ese proyecto”.
Por último, Martínez apuntó al papel clave de la inteligencia artificial en la mejora de la productividad empresarial. “Va a tener un impacto muy positivo porque permitirá disponer de información clara para enfocar correctamente el camino”, concluyó, destacando además que trabajan con “proyectos muy ilusionantes” que reflejan el dinamismo y la capacidad de adaptación del tejido empresarial.



