La gestión de las infraestructuras y la conectividad exterior se ha convertido en una prioridad estratégica para la Generalitat Valenciana, que busca consolidar el salto transoceánico en sus aeropuertos. El Gobierno valenciano negocia vuelos directos a Miami, Orlando y Dallas para potenciar el turismo de alto impacto y diversificar así los puntos de entrada desde Norteamérica más allá de la tradicional opción de Nueva York. La consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, Marián Cano, ha aprovechado el escaparate de la Feria Internacional de Turismo para confirmar que el foco de la administración autonómica se amplía ahora hacia hubs logísticos con gran dinamismo económico, en una maniobra que pretende capitalizar el creciente interés del mercado estadounidense por la región.
Esta ofensiva diplomática y comercial, sin embargo, se topa con limitaciones técnicas ajenas a la voluntad de la administración pública. Según los diagnósticos que maneja la Conselleria, el principal escollo para que compañías como American Airlines o United materialicen estas rutas no es la rentabilidad del destino, sino la actual crisis de suministros que retrasa la llegada de nuevas aeronaves a las flotas internacionales y la necesidad de ampliar las plantillas de las aerolíneas. A pesar de este condicionante global, el Ejecutivo de Juanfran Pérez Llorca confía en el poder de atracción de ciudades como Valencia, recientemente señalada por publicaciones internacionales como uno de los mejores lugares del mundo para residir, lo que incrementa el valor del «destino Comunitat» en las mesas de negociación con los gigantes de la aviación.
Para coordinar estos esfuerzos y evitar duplicidades entre las tres provincias, la Generalitat ha puesto en marcha una mesa de conectividad aérea que integrará la gestión de los tres aeropuertos valencianos. Este organismo técnico será el encargado de diseñar una estrategia unificada que no solo mire hacia el oeste, sino que también explore la apertura de rutas comerciales estables con el mercado asiático. La intención es replicar el modelo de éxito obtenido con la conexión directa entre Valencia y Montreal, una ruta que inicialmente nació con carácter estacional y que, debido a la alta demanda y al volumen de reservas, pasará a operar de manera ininterrumpida durante todo el año.
No obstante, el crecimiento de la red de vuelos internacionales exige una inversión paralela en la mejora de las instalaciones que dependen del gestor aeroportuario nacional. Desde la Generalitat se insiste en la necesidad imperiosa de ampliar la terminal del Aeropuerto de Manises para garantizar estándares de calidad ante el aumento de pasajeros, así como en la construcción de la segunda pista en Alicante-Elche para desatascar la operativa de El Altet. El éxito de estas políticas públicas de promoción turística, que atrajeron a cerca de 30.000 visitantes en una sola jornada de feria, queda supeditado a que la infraestructura física sea capaz de absorber el volumen de tráfico que el sector privado y las instituciones están tratando de atraer.


