La Comunitat Valenciana se prepara para una semana de fuerte inestabilidad donde la llegada de la borrasca Joseph tomará el relevo de Ingrid con rachas de viento extremas y nieve en el interior. Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el temporal que ha azotado la autonomía durante el fin de semana, dejando registros superiores a los 100 km/h en 16 municipios, se prolongará al menos hasta el próximo miércoles. Hay aviso amarillo en el interior de la Comunitat para este lunes y amarillo para el martes en la costa.
El paso de la borrasca Ingrid ha dejado una huella visible en la geografía valenciana, especialmente en localidades como Xert, donde las ráfagas alcanzaron los 122 km/h. Esta situación obligó al Consorcio Provincial de Bomberos a intervenir en una decena de incidentes en municipios como Torrent, Gandia o Paterna para retirar elementos con riesgo de caída, mientras que en Llombai se optó por suspender el Mercado Renacentista de los Borja para garantizar la seguridad de los asistentes.
En el interior, el temporal también se manifestó en forma de nieve, cubriendo de blanco zonas como el Remedio en Utiel durante la mañana del sábado. Ante este escenario de sequedad y fuertes corrientes de aire, la Conselleria de Emergencias mantuvo activo el nivel extremo de riesgo de incendios forestales durante todo el fin de semana, una medida de precaución que se vigilará de cerca ante la entrada del nuevo frente.
Cota de nieve
Para este domingo y el lunes, se espera que el viento del oeste sople de moderado a fuerte, con especial incidencia en el interior y el litoral sur. Aunque las temperaturas máximas tenderán a subir de forma generalizada, la nieve seguirá presente en el interior de Castellón, con una cota que oscilará entre los 700 y 1.400 metros, acompañada de heladas débiles en los puntos más altos de la provincia.
A partir del lunes, la influencia de Joseph —la nueva borrasca de alto impacto nombrada por el IPMA— comenzará a notarse en toda la Península. Aunque lo peor del frente se desplazará hacia Galicia con avisos rojos, en la Comunitat Valenciana se traducirá en un aumento de la nubosidad y precipitaciones que serán más generalizadas de cara al miércoles, cuando la cota de nieve podría volver a desplomarse hasta los 700 metros antes de un ascenso térmico final.
Imagen: Cullera, el pasado 21 de enero (Ayto. de Cullera).



