La Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) ha presentado esta mañana el ‘Barómetro de Bienestar Laboral de la Comunitat Valenciana’, elaborado por Key Executive y que cuenta con la colaboración de la Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad; un proyecto que nace de la necesidad de disponer de información actualizada sobre cómo las empresas valencianas están abordando el bienestar laboral desde la perspectiva de la prevención de riesgos laborales y de la gestión de personas.
“El barómetro es un punto de partida para ayudarnos a entender mejor una realidad compleja y a tomar decisiones basadas en datos”, ha asegurado el presidente de la CEV, Vicente Lafuente, quien ha inaugurado la jornada. En este sentido, Lafuente ha compartido una hoja de ruta para mejorar el bienestar laboral en la que ha implicado a empresas, sindicatos y administración.
Así, Lafuente ha pedido a las empresas pasar de la intuición al dato: “Necesitamos evaluar los riesgos psicosociales con rigor, no como un trámite burocrático. Necesitamos protocolos de reincorporación tras bajas de larga duración, algo que ya hace la mitad de las empresas pero que debe ser universal”. En cuando la a la Administración, el presidente de la CEV ha lanzado un mensaje de colaboración, pero también de exigencia. “Necesitamos agilidad en la gestión sanitaria. Las empresas no pueden asumir el coste de la ineficiencia administrativa. Necesitamos que las Mutuas sean protagonistas de la salud de los trabajadores también en los procesos por contingencias comunes Y necesitamos marcos normativos claros que den seguridad jurídica a este fenómeno”, ha explicado.
Por último, ha apelado al diálogo social asegurando que “debemos llevar el bienestar laboral a los convenios y a los acuerdos de gestión en las empresas, separando claramente lo que es prevención obligatoria de lo que son beneficios sociales”.
La primera edición del barómetro, cuyos resultados han sido presentados por el director de Relaciones Laborales de la CEV, Arturo Cerveró, y Anabel Morraja, socia directora de Key Executive, arroja una conclusión clara y es que “el absentismo se ha convertido en un factor estratégico que amenaza nuestra competitividad”. En este sentido, los datos revelan que casi un 70% del absentismo proviene de contingencias comunes, no de accidentes laborales.
Además, el estudio señala la saturación del Sistema Público de Salud como un factor externo que está alargando innecesariamente los procesos de baja, castigando la productividad de las empresas sin aportar mejor recuperación de la salud al empleado.



